Indicadores que no cuadran

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El viernes 24 de agosto concluyeron las mesas de trabajo del Séptimo Congreso Nacional de Sindicatos Universitarios. Al respecto Secretario General del SUTUdeG, Francisco Javier Díaz Aguirre, así como Martín Vargas Magaña Secretario General de STAUdeG, se dicen satisfechos con el congreso que se celebró en nuestra ciudad para abordar los temas del sindicalismo de las universidades de todo el país.
En los tres días de trabajo en el congreso se pudo apreciar la necesidad de aceptar que el sindicalismo universitario se encuentra en crisis, sin perder de vista que la normatividad en la educación superior es además una prioridad para que se atiendan los salarios dignos para los trabajadores académicos y administrativos.
En el mismo tenor el doctor Manuel Gil Antón, profesor investigador de El Colegio de México, ponente en las conferencias magistrales, advirtió que los académicos están en constante condicionamiento por las diversas evaluaciones, lo que orilla a los académicos a realizar poca investigación.
“Estamos en la lógica de las transferencias monetarias. En los tabuladores para los académicos te puedes encontrar con que publicar en una revista, vale más que en otra revista, pero sin tomar en cuenta la calidad”. En las evaluaciones para poder otorgar o pasar de un nivel a otro se observa la función de los resultados y no del proceso, por ejemplo “si yo llego a mi universidad y les digo fijate que leí todo lo que existe sobre desigualdad en la educación, ellos me van a responder cuántos artículos escribiste, ya que el pensar o leer no es medible y en este sentido importan más la candidad de artículos que el contenido” , dijo Gil Antón.
“El sistema educativo se observa como de castas, donde los doctores se doctoran entres ellos y solamente es para unos cuantos, y las bolsas de concursos terminan siendo para el perfil deseable”.
En otro tema, el maestro Javier Mendoza Rojas, profesor investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México y director general de la información y planeación de la ANUIES, apuntó que es imposible llevar a cabo las labores que realizan las instituciones si no se tiene el apoyo económico del estado y la federación, por lo que el tema prioritario de preocupación de todas las universidades del país es justamente el financiamiento, quienes tienen que negociar cada año para conseguir mayor presupuesto, sin embargo, precisó que contrario a lo que se piensa en este sexenio si se incrementó el presupuesto federal.
Mendoza Rojas advirtió que es evidente el aumento de las universidades privadas, las cuales suelen ser en su mayoría de menor tamaño y hasta de dudosa calidad académica en comparativa con las universidades públicas.
En los últimos 12 años las universidades privadas crecieron un 184 por ciento. Pero en perspectiva poblacional de 100 estudiantes inscritos a la universidad superior 70 pertenecen a una institución pública, mientas 30 son de una privada. De manera, que se tendrá que seguir reclamando una certeza jurídica en la asignación de los presupuestos para que estos puedan enfrentar sus multiples demandas, dijo.

A revisión el salario
Eduardo Carrillo
El nivel salarial de los trabajadores administrativos en la mayor parte de las universidades públicas de México es de “hambre”, advirtió el secretario de la Confederación Nacional de Trabajadores Universitarios (CONTU), ingeniero Enrique Levet, quien añadió que en promedio ganan entre 3 mil y 4 mil pesos mensuales o menos.
Lamentó esta situación “precaria”, que ha sido olvidada por el actual gobierno federal. “Con esto no se puede avanzar en las universidades. Es un foco rojo, que gracias a que hemos estado en permanente contacto con los compañeros tratando de resolver otros aspectos de su vida laboral, como es el reconocimiento de las plantillas para basificar a un gran número de trabajadores, no han estallado las huelgas en muchas universidades en el momento de las revisiones salariales”, dijo Levet.
Al Congreso Nacional de Sindicatos Universitarios, efectuado del 22 al 24 de agosto, recibió a más de 70 organismos sindicales, cerca de 400 participantes, quienes debaten sobre las funciones estratégicas de universidades, la renovación del sistema de educación superior y las políticas de estado en esta materia. El evento fue convocado por el CONTU, el SUTUdeG y el STAUdeG.