Gilberto Rincón Gallardo

404
080411 ciudad y region conferencia del Lic Gilberto Rincon Gallardo sobre discriminaci—n, en el palacio municipal de GDL, con la presencia del alcalde tapatio Alfonso Peterssen foto giorgio viera.

Gilberto Rincón Gallardo habló con La gaceta sobre los grupos más vulnerables del país, los avances en contra de la discriminación y acerca de su paso a un costado en los procesos internos del PRD

El Estado le debe aún mucho a millones de mexicanos para volverlos independientes y dignos, porque no ha logrado ofrecerles las condiciones de equidad que les evite la pena cotidiana de la discriminación, así lo asegura Gilberto Rincón Gallardo y Meltis, quien es hoy, a ocho años de haber sido candidato a Los Pinos, el presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).
¿Cómo se está desarrollando la relación entre el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación y esta nueva administración federal?
Yo diría que es una relación normal, institucional, porque el Conapred es el órgano encargado de elaborar las políticas públicas contra la discriminación y buscar fórmulas de equidad, y contamos con el apoyo gubernamental. Hemos buscado de manera sistemática acuerdos para lograr esas medidas de equidad. Y entre estas variables son cuatro los temas que más nos preocupan: trabajo, educación, salud y justicia. Yo creo que hemos tenido avances para lograr que en  los ministerios públicos haya señalización, sistema Braille y traducción a lenguajes indígenas, aunque en los sistemas de salud es más complicado, porque los lugares están apartados y por la estructura que ya de por sí es discriminatoria, sin embargo, se ha venido avanzando. Un ejemplo claro es la discriminación para las personas que están afectadas por el Sida, y es que la discriminación sí mata, y con el Sida se puede vivir.

¿Hay algún tema en el que el  presidente se hubiera comprometido en campaña con ustedes?
Hemos trabajado de manera particular con él en los temas de la equidad de género, ese es uno de los trabajos que mantiene con nosotros de manera sistemática y congruente y en el que buscamos que la equidad de género se dé en todos los niveles del gobierno, pero no hay que echar las campanas al vuelo, porque el camino es muy largo, es muy difícil. Todavía en el sector privado se pide la carta de no embarazo para que se le otorgue un empleo a la mujer  y hay muchos despidos por ese pretexto y estamos en esta lucha; en esa en particular hay una colaboración considerable con el gobierno federal.
¿Cuál es la forma de discriminación que más le preocupa?
Todas son graves y todas son malas. No hay una que se diga que es peor que otra, porque todas las formas de discriminación, al fin de cuentas, cercenan los derechos, quitan oportunidades y excluyen, y nosotros buscamos un México incluyente. Hay formas de discriminación que afectan a sectores más amplios, como el caso de los indígenas y las personas con discapacidad, además de las mujeres que son mayoría y, sin embargo, hay rasgos de discriminación en todas partes hacia ellas. Pero el tema de los indígenas, que abarca 10 millones; y el de las personas con discapacidad que son otros 10 millones y los adultos mayores que cada vez son más, porque el abanico ha crecido mucho más de lo que era hace 30 años, son preocupantes.

los candidatos deberían voltear hacia los grupos discriminados porque son un buen número de ciudadanos, es decir, ¿finalmente son votos?
Lamentablemente entre los candidatos el tema de la discriminación no cuenta lo suficiente, sobre todo si volteamos a ver el vínculo entre discriminación y pobreza, que es una especie de círculo vicioso que va unido, y si se combate a la pobreza, una parte muy importante es combatir la discriminación. Entre los candidatos, el tema no está presente lo suficiente, ni mucho menos, y todavía pesa la inercia de tantos años en el que se negó que la discriminación existiera.
Recientemente usted dio a conocer una postura un tanto antagónica con el gobierno mexicano con respecto a la crisis alimentaria y energética.
Lo que he venido exponiendo, en una forma analítica,  es que se han tomado medidas sin eliminar la intervención del Estado, he presionado para que esa intromisión no se elimine, porque el gobierno tiene que corregir los defectos del mercado, no se requiere de un esquema estatista, nacionalizador, expropiador, ni mucho menos, pero sí un Estado interventor, que corrija las deformaciones del mercado que principalmente se refieren a las concentraciones del ingreso. Cuando se trata de un latigazo tan duro como el alza de precios en consumos de primera necesidad, pues entonces esas deformaciones son muy graves y si no se mantiene la intervención del Estado para allanar esas deformaciones la situación se vuelve más grave o simplemente no sirve de nada. Frente a una crisis, dejar que el mercado funcione por sí sólo es un error sumamente grave y se están buscando medidas que no excluyan al gobierno porque se trata de alzas de precios.

El Partido de la Revolución Democrática pretende refundarse, y para ello ha convocado a sus fundadores ¿Está usted dispuesto a responder a ese llamado?
No está en mis planes tener una vida partidista, estoy dedicado plenamente a una labor política social que tiene que ver con la igualdad, con la equidad y con los derechos fundamentales.