Fuerte presencia de Japón en Guadalajara

Melba Falck, académica del CUCSH, hace una revisión de la manera en cómo los japoneses llegaron a México y a Guadalajara en el siglo XVII. Por sus estudios de más de treinta años sobre el país asiático, el gobierno de Japón le concedió la “Orden del Sol Naciente en grado de Rayos de Oro con Collar de Listón”

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La presencia de Japón en Guadalajara siempre ha sido significativa y ha dejado un legado no sólo en el ámbito científico o tecnológico, sino también en cuanto a lo social y cultural.

El libro Presencia japonesa en Jalisco, coordinado por Melba Falck, académica del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, hace una revisión de la manera en cómo los japoneses llegaron a México en el siglo XVII y, en particular, a Guadalajara, y cómo han influido en la sociedad hasta la actualidad.

“El objetivo era reunir trabajos que estaban dispersos sobre la migración japonesa y no habían recibido la atención debida. En 2018 tuvimos un seminario en la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística de Jalisco y presentamos investigaciones y de ahí surge la idea de compendiar esos resultados en un solo libro para que dieran un panorama general del tema”, señaló la académica.

Falck, investigadora del Departamento de Estudios del Pacífico y una de las autoras del libro, dijo que en esa época (siglo XVII) había cuatro japoneses que vivían en Guadalajara, y uno de ellos fue muy destacado en la sociedad tapatía y cercano a la Iglesia católica y los clérigos de la época.

Señaló que tras la Primera Guerra mundial los japoneses en México fueron perseguidos y monitoreados por Estados Unidos, pero la gran migración se dio después del segundo conflicto mundial..

Explicó que la comunidad japonesa ha hecho aportaciones en el ámbito industrial, principalmente, y han dejado un legado cultural tanto en la difusión del idioma como de ciertas costumbres. Las nuevas generaciones de descendientes de los migrantes tras la Segunda Guerra mundial son quienes mayor nivel académico tienen.

El libro también da a conocer el “Censo Nikkei” o de “linaje u origen japonés” en Guadalajara, realizado en 2018 de manera conjunta por el Centro de Estudios Japoneses del Departamento de Estudios del Pacífico de la UdeG y la Asociación México Japonesa de Guadalajara, que por primera ocasión hace un recuento de los descendientes de los primeros migrantes nipones en la entidad.

En el estudio se identificó a 116 familias y a 341 personas con algún tipo de linaje japonés hasta de quinta generación, quienes se asentaron en la ciudad desde principios del siglo XX, pero mayoritariamente en las décadas de los años 20 y 30.

De las familias censadas al menos dos tercios tienen padre o madre japonesa y cónyuge tapatío, aunque sí hay familias en las que ambos padres son japoneses que llegaron desde 2015 por cuestiones económicas.

La versión digital del libro puede ser descargada en la liga http://www.publicaciones.cucsh.udg.mx/kiosko/2020/E-book_Presencia_japonesa_INTERNET_FINAL.pdf

En el libro participan además los académicos Héctor Palacios, historiador y escritor; Sergio Hernández Galindo, investigador en la UNAM; Takako Nakasone, miembro fundador del Centro de Estudios Japoneses de la UdeG; Víctor Katsumi Yamaguchi Llanes, secretario de la Asociación México Japonesa de Guadalajara  y Sayuri Suzuki, profesora del Center of Japanese for Global Comunication en la Universidad de Estudios Internacionales de Kanda, Japón y profesora huésped en la UdeG.


Condecorada por el gobierno de Japón

DIFUSIÓN CUCSH

Melba Falck Reyes, fue condecorada por el Gobierno de Japón con la “Orden del Sol Naciente en grado de Rayos de Oro con Collar de Listón”, la máxima condecoración que otorgan las autoridades japonesas a ciudadanos extranjeros.

“Me siento muy honrada de recibir esta distinción. Este reconocimiento que me hace el gobierno de Japón es una de las condecoraciones más significativas que ellos hacen a extranjeros. El motivo por el que me lo otorgaron es por reforzar y promover el intercambio académico y entendimiento mutuo entre los dos pueblos, Japón y México”.

La académica comentó que debido a la pandemia de COVID-19, la embajada de Japón aún no sabe cómo y cuándo se va a realizar la ceremonia de entrega de este reconocimiento, por lo que “al igual estamos en espera de fecha porque, al igual que yo, son otros tres mexicanos quienes recibimos esta condecoración: el embajador Sergio Ley López, Esperanza Mazako Kasuga Osaka, el Dr. Ohgaki Kishiro y yo”.

Falck Reyes es miembro fundador del Departamento de Estudios del Pacífico, y “cuando se estableció el departamento, en 1990, yo ya era parte de él. El objeto de estudio del Departamento es el área de Asia-Pacífico. Yo me centré desde hace 30 años en el estudio sobre Japón. Inicialmente trabajé el tema de política agrícola en Japón y oportunidades para México. Realmente comencé en 1989, cuando el departamento era programa”, mencionó la académica.

“A raíz de que me dediqué a investigar el sector agrícola en Japón, fui invitada en 2001, por parte de la Secretaria de Economía, para participar en un grupo tripartito de estudio sobre la posibilidad de la firma de un acuerdo comercial entre México y Japón. En el 2004 se firmó el Acuerdo de Asociación Económica con Japón y empieza a ejecutarse en el 2005. A partir de ahí me dediqué a darle seguimiento a esto, especializándome en la inversión japonesa en el sector automotriz”.

Además, Melba Falck destacó que “en estos años he promovido la difusión de la cultura japonesa, hemos organizado eventos académicos y culturales sobre Japón, entre ellos la Semana Cultural de Japón, parte de nuestro trabajo es promover la expresión y la cultura del pueblo japonés. En estos 30 años he realizado estancias de investigación en Japón en la Universidad de Kioto y en el Instituto de Economías en desarrollo en Tokio, además he entablado una gran amistad con importantes académicos del Japón”.

“El motivo por el cual comencé a interesarme por Japón nace desde que estudiaba el doctorado en la Universidad de Colorado, en 1980, y llevábamos una materia de desarrollo agrícola con un profesor australiano y él nos introdujo al estudio del desarrollo agrícola del Japón y Estados Unidos. Tiempo después cuando regresé a Guadalajara a trabajar al Programa de Estudios del Pacífico, el requisito era investigar acerca de un país de allá y pues me centré en Japón”.

Los vínculos entre México y Japón, recalca, se centran en que “para México, Japón es el único país que ha firmado un acuerdo de asociación económica. Japón ha sido el socio más importante de México en Asia y esta relación especial que ha tenido en el ámbito económico ha promovido un crecimiento en la relación en el ámbito académico y cultural y de hecho está creciendo el interés de los jóvenes en México por Japón”.