El fin de la clase media mexicana

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Cuarenta y uno por ciento de los hogares mexicanos registran un incremento en sus deudas. Como consecuencia un estimado de 11 millones de familias mexicanas vive una situación financiera crítica. Ese es uno de los golpes que los constantes vaivenes de la economía han asestado a las clases medias mexicanas, afirmó Jorge Antonio Mejía, profesor investigador del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), de la UdeG.
En términos del tipo de endeudamiento, sobresale el que las familias tienen con los bancos, ya que alrededor de 6 millones de hogares pidieron prestado a alguno, mientras que 5 millones registran algún tipo de deuda con algunas empresas o con familiares u otras instituciones, como cajas populares y cooperativas de crédito. Se calcula que actualmente los hogares tienen deudas 35% más altas que las que tenían en la crisis de 1995. Las declaraciones del académico se sustentan en datos arrojados por INEGI, Banamex y Banco de México.
Los ingresos de la clase media parten de los 4 hasta los 12 salarios mínimos. Muchos de sus integrantes se han incorporado a la clase media baja. Entonces hay un engrosamiento dentro del nivel inferior de la misma clase.
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) da una idea de cómo están repartidos los ingresos entre la población ocupada y cómo ha incrementado el porcentaje en los niveles inferiores. En el segundo trimestre de 2005 estaba conformada por 40 millones 791mil 814 personas. El 19.17 por ciento de ese universo ganaba de dos a tres salarios mínimos, mientras que 18.05 por ciento percibía de tres a cinco salarios mínimos y el 10.39 por ciento, más de cinco.
Para el tercer trimestre de 2009, la población ocupada era de 42 millones 915 mil 615. El porcentaje de los que ganaban de dos a tres salarios mínimos incrementó a 20.54 por ciento, y los que percibían de tres a cinco decreció a 17.62 por ciento.

Definiendo a la clase media
Además de los niveles de ingresos, hay otras características que distinguen a la clase media de otros estratos sociales. Esta clase está relacionada con una posición cultural identitaria y social frente a los otros. No son ricos, pero tampoco son pobres. Su poder adquisitivo les permite tener acceso a bienes y servicios que no pueden adquirir los de clases bajas, afirmó Alfredo Rico, coordinador de la licenciatura en sociología, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).
Algunos criterios de clasificación refieren que esta clase media se caracteriza por ser urbana. Estos indican que en el campo también hay sectores medios, pero de acuerdo no pueden clasificarse como clase media.
La clase media se caracteriza por su educación. Es de donde emana gran parte del sector pensante de la sociedad. Su principal capital son sus conocimientos, su trabajo es intelectual más que físico.
Rico señala que la clase media mexicana puede percibirse con mayor nitidez a raíz de la etapa posrevolucionaria. México es producto de un proceso de colonización de tres siglos, seguida de una etapa muy complicada de guerras y enfrentamientos internos. Con la llegada de Porfirio Díaz al poder se consolida una clase poderosa a nivel político y económico. El proceso revolucionario colapsa el orden establecido por la dictadura porfirista. Se consolida y crece la vida urbana, también la industria y el comercio adquiere más peso e importancia; surgen los gerentes de las empresas, los supervisores y aumenta el número de profesionistas libres. Esta clase social se consolida en la década de los 60. Adelgaza con la crisis de 1995 y la recesión actual también la afecta.
El especialista señaló que la clase media mexicana no tiene los mismos niveles de vida que su homóloga en Canadá, Noruega o Suiza. “En esos países las diferencias entre pobres y ricos no es abismal. Los primeros tienen mejores condiciones de vida que la mayoría de los clasemedieros mexicanos”.

Pronósticos negros
La recesión económica mundial, el desempleo, la inflación y la baja en los niveles de ingreso golpean a las clases media mexicana. La carga financiera actual de los hogares implica que las personas están comprometiendo, en mayor medida, sus ingresos futuros, limitando con ello la adquisición de bienes duraderos. Lo preocupante es que con el nivel de tasas de interés de las tarjetas de créditos bancarias se sabe que si no se generan pagos al capital, la deuda de los hogares se duplicará en poco más de 2 años.
Los pronósticos para las clases medias no son muy halagadores. La recesión internacional podría intensificarse, lo que incidiría en los empleos. De acuerdo a las tendencias actuales, el monto total de desempleados en los países miembros de la Organización para la Cooperación de Desarrollo Económico —de la que México forma parte—, fluctuaría hasta el 2010 en 57 millones de desempleados.
Ante la baja de bienes y servicios hay recorte en los empleos por parte de las empresas. Esto afecta no sólo a los trabajadores, a las clases productivas, sino también afecta a los niveles gerenciales o de mandos medios. Concretamente los que ocupa la clase media.
Aunque la clase media se caracteriza por su capacidad inventiva, es más preparada y sabe organizar su patrimonio e ingresos, a diferencia de las clases menos favorecidas, pero las expectativas no le dan para más.
Aunque una persona tenga un nivel de estudios alto o por arriba del promedio en nuestro país (no llega a los nueve años de escolaridad), su nivel de preparación inhibe la posibilidad de ser contratada, porque su nivel de ingresos tiene que ser mayor. Como consecuencia predominan en el mercado laboral mexicano los trabajos básicos y que requieren destreza mínima. La mayoría de los empleos que se generan no rebasan los tres o cuatro salarios mínimos.
“De ahí el desencanto de las clases medias que a lo largo de las últimas décadas sus expectativas han sido de ascender en la escala social. Eso debido a su nivel de preparación que les da la capacidad para ello”.