El excéntrico sonido Lynch

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A David Lynch lo cubre un halo misterioso y fascinante. Sus historias son siempre impredecibles y tienen en la música un perfecto detonante. El cineasta posee un vínculo cercano, una atracción indomable por la música que puede apreciarse, principalmente, en las colaboraciones realizadas con Angelo Badalamenti, compositor obligado en varios de sus filmes más importantes.
Participaciones con la cantante Julee Cruise, el guitarrista David Jaurequi y su intervención en Dark night of the soul, disco que rinde tributo a los desaparecidos Vic Chesnutt y Mark Linkous, son parte del trabajo musical de Lynch. Ahora, el creador de Eraserhead edita su álbum solista, Crazy clown time, producción en la que concentra esos mundos excéntricos y siniestros a través de la electrónica y los sonidos con matices gánster.
“Envía un ángel para salvarme”, dice Lynch en “Good day today”, tema que recurre a las secuencias y las voces con efecto, frecuencias susurrantes que provocan esa sensación oculta, siempre desconocida a la que recurre en algunos de sus soundtracks, pero que revelan un trabajo cuidadoso y convincente en Crazy clown time.
David Lynch saca jugo a su faceta como músico y permite que el escucha penetre en ambientes perturbadores e incluso en momentos apacibles. “Stone´s gone up”, “Speed rosater” y “She rise up”, son altamente recomendables.