El continente imaginado

76

En este libro de ensayo sobre la literatura en Hispanoamérica, el viaje de Carlos Fuentes se remonta a la Conquista y llega hasta el siglo XXI. “Admitimos la realidad si la podemos confundir con la imaginación”, escribió alguna vez Alejandro Rossi, y esta idea permea el recorrido del más reciente libro del autor de La región más transparente. “No gozamos de anuencia para conocernos a nosotros mismos, así que en lugar de historia tuvimos, al final, que escribir novelas”, señala Fuentes en uno de los primeros capítulos.
Cuando los escritores se fueron apropiando de la realidad a través de sus historias, pudo fluir ese magma lingí¼ístico que reconstruiría el castellano haciéndolo más rico y complejo. “Canibalizar y carnavalizar la historia, convirtiendo el dolor en fiesta, creando formas literarias y artísticas intrusas, entrometidas unas en las otras, como lo son hasta la fecha las de Borges, Neruda y Cortázar, sin respeto de reglas o géneros”.
Para Fuentes, el boom es el momento clave para entender la literatura latinoamericana moderna. “Las novelas del boom dejaron atrás las necias alternativas establecidas por dos alas de una preceptiva igualmente dogmática. Nacionalismo o cosmopolitismo. Realismo o fantasía. Compomiso o formalismo. Y encasillamiento de estrechos géneros: novela urbana o rural, novela indigenista, novela proletaria, novela histórica, etcétera”.
Defensor a ultranza de la novela, Carlos Fuentes señala que este género no refleja la realidad, sino que la crea. Al final, el Premio Cervantes señala que “el efecto social de la novela se da primero en términos de lenguaje e imaginación. Todo se vale: los géneros se someten a la personalización del autor”.