Ejercicio para todos

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Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás. Es la única. Bajo esa premisa el Instituto de Ciencias Aplicadas a la Actividad Física y el Deporte (ICAAFYD), del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), pondrá en marcha el Programa familiar de actividad física y salud, que dará inicio a mediados de febrero.
El antecedente de este proyecto fue el Programa de actividad física y salud en niños con sobrepeso y obesidad, que dicho instituto realizó por un año y el cual concluyó hace apenas unos días.
En él participaron alrededor de 50 niños, quienes estuvieron divididos en dos grupos: uno en el que el niño realiza las actividades sin la presencia de los padres y el otro en que la familia se sumó a la actividad física, con la finalidad de conocer los avances de los infantes en cada una de las situaciones.
Los participantes, además de activarse durante las sesiones, fueron atendidos por un grupo integral de especialistas, quienes les realizaron pruebas físicas y llevaron un seguimiento de su evolución y recibieron asesoría psicológica y nutricional, según explicó una de las coordinadoras del programa, Maribel Zepeda.
“Es un proyecto en el que se buscó reunir varias especialidades para apoyar a los niños con obesidad y sobrepeso, que involucró a las familias para apoyar a los pequeños, ya que nos hemos dado cuenta de que para que ellos hagan algo, deben ir impulsados y motivados por la familia. En este caso los integramos para que los acompañen y verlos es un ejemplo que reciben los niños y les motiva”.
Señala que el balance después de un año de actividad es positivo, a pesar de que en ocasiones los cambios de hábitos al interior de las familias resultan complicados. “En ocasiones se les complica acompañar la actividad física con una dieta o un cambio de conducta en la alimentación. La nutrióloga los asesora, pero a veces existe poca responsabilidad para cambiar las conductas alimenticias. En cuanto a la actividad física, la mayoría de los niños se ha beneficiado. Cuando iniciamos, les hacemos pruebas físicas para ver cómo andan de fuerza, flexibilidad, qué tan alto saltan, cuánto aguantan corriendo, para ir midiendo en todo el proceso los avances”.
Maribel Zepeda afirmó que el programa busca generar un cambio de conducta hacia la actividad física de manera integral, lo que permite que los niños tengan una mejor evolución y si a eso se le suma una familia comprometida, los resultados son más favorables.
“A lo largo del año estuvieron participando alrededor de 50 niños. Es sembrar la semilla, para que aunque no sigan con nosotros, hagan esas actividades en sus tiempos libres o incluso se metan a escuelas deportivas. Fue un programa piloto y ahora la intención es crear un solo grupo y abrirlo a más población, aunque no tengan problemas de sobrepeso y obesidad”.
Destacó que además de los cambios físicos se han presentado cambios favorables en la parte emocional y de conducta de los pequeños
“Es importante que participe la familia y acompañe a los niños en este proceso. La obesidad es un problema de los últimos tiempos. Debemos intervenir y no dejar solos a los pequeños. Es un buen momento para compartir y hacer algo juntos y que beneficia a la salud de todos”.
Las actividades físicas, que tienen lugar por las tardes, son dirigidas por especialistas de cultura física, la mayoría de ellos egresados de la Universidad de Guadalajara. Uno de los proyectos será acercarse a los consejos municipales del deporte para analizar la posibilidad de llevar el programa a las unidades deportivas.