Distinguen a periodistas con el Benítez

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La situación que enfrentan migrantes centroamericanos que intentan llegar a México, así como las repercusiones que dejan los pesticidas entre floricultores del Estado de México, son los temas de los reportajes ganadores en la categoría de prensa escrita y reportaje gráfico, respectivamente, del Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez, 2008, certamen organizado por la Universidad de Guadalajara y la Feria Internacional del Libro, y con el cual terminó la fiesta de la literatura ayer domingo 7 de diciembre.
Carlos Ernesto y Óscar Enríquez Martínez Polizón, obtuvieron el galardón en la categoría de prensa escrita, por el reportaje titulado “El infierno no acaba en Ixtepec”, publicado en mayo de 2008, en la revista Gatopardo; mientras que en el apartado de reportaje gráfico, Patricia Aridjis Perea obtuvo la presea por la serie fotográfica “La enfermedad, detrás de la flor”, publicada por el diario El Universal en octubre de este año.
Para el jurado calificador de la categoría de prensa escrita, integrado por Gregorio Rodríguez Ramos (subdirector del periódico español El País), Rodrigo Villarreal (periodista cultural) y Alejandra Xanic (editora de la sección de “Ideas” de la revista Expansión), “‘El infierno no acaba en Ixtepec’ es un reportaje que saca a la luz una historia desde las entrañas de la misma historia. Los periodistas han vivido en directo el drama de los inmigrantes. El reportaje tiene calidad porque describe, narra, contextualiza, da voz a todas las partes. Establece un hilo conductor por el que circula la historia, construye un ambiente y dibuja muy bien la idiosincrasia y la psicología de los protagonistas. Crea una atmósfera de cine negro”. Asimismo, detalla: “La poca habilidad de las autoridades para acabar con las redes de crimen organizado contra migrantes. Es una historia contada con distancia y con pasión; es un texto con muy buen ritmo. Tiene una gran capacidad para evocar el lugar y llevar a la lector a ese escenario”.
En la categoría de reportaje gráfico, el jurado compuesto por el diseñador tapatío Felipe Covarrubias, el museógrafo e investigador Alfonso Morales Carrillo y el periodista Federico Gama, otorgaron la presea al trabajo fotográfico de Patricia Aridjis Perea porque profundiza, a través de la imagen, en los efectos de los pesticidas en las poblaciones de floricultores de la zona de Villa Guerrero, municipio del Estado de México.
Esta serie fotográfica ganadora en esta edición del Premio Fernando Benítez será expuesta el próximo año en Casa Escorza.
El jurado calificador otorgó menciones honoríficas a los trabajos “El inframundo”, de Germán Guillermo Canseco Zárate (publicado en la revista Proceso), y “Los olvidados de la montaña”, de Oswaldo Ramírez (publicado bajo el título “Anacoretas” en la revista Milenio).
En esta edición el premio Fernando Benítez recibió 73 trabajos en ambas categorías. Del total, 42 fueron para prensa escrita, de los cuales 24 correspondieron al Distrito Federal y sólo 6 de Jalisco. De fotografía fueron 31. La participación del Distrito Federal fue de 17, seguido por Guadalajara con tres. Los ganadores recibieron el reconocimiento y 50 mil pesos.

El homenajeado
El auditorio Juan Rulfo, de la Expo Guadalajara fue el escenario para homenajear al periodista Ignacio Solares, por la solidez de su obra y trayectoria. Reconocimiento que como cada año forma parte del Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez.
Nacido en Ciudad Juárez, Chihuahua, estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. En la actualidad dirige la Revista de la Universidad de México.
Fue jefe de redacción de la revista Plural cuando era su director Octavio Paz. Dirigió el suplemento cultural del periódico Excélsior, “Diorama de la cultura”, hasta la salida de Julio Scherer, en 1976. También ha dirigido el suplemento de la revista Siempre, “La cultura en México”, desde 1991 y la revista Quimera en su edición mexicana, así como Semana de Bellas Artes.
Es miembro de la Fundación John Simon Guggenheim Memorial, de la cual fue previamente becario. También fue Becario del Centro Mexicano de Escritores en dos periodos: 1974 y 1979, y es miembro del Sistema Nacional de Creadores del Arte desde 1993.
Es autor del reportaje Delirium Tremens y de novelas como La noche de íngeles (Premio Diana Novedades, 1989), Madero, el otro y El gran elector, llevada al teatro y por la que obtuvo el premio a la mejor obra del año otorgado por las tres asociaciones teatrales de México. También ha publicado Nen, la inútil (Premio Fuentes Mares, 1996), Columbus, El sitio (Premio Xavier Villaurrutia, 1999), Cartas a una joven psicóloga, El espía del aire, No hay tal lugar (Premio Mazatlán de Literatura 2004), La invasión, La instrucción y otros cuentos, Imagen de Julio Cortázar y Cartas a un joven sin Dios.