Diego Alberto Cárdenas: “Nuestra materia prima sólo necesita agua de lluvia”

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Diego Alberto Cárdenas Landeros es un joven capitalino que encabeza un proyecto mexicano de fabricación de bicicletas de bambú, llamada Bamboocycle. Aunque su producto no es tan barato como lo son las bicicletas que venden en un supermercado o una tienda departamental, poseen un valor artesanal y una vigencia ecológica inobjetable.
Este proyecto comenzó a despertar fuertemente la atención nacional desde el punto de vista del emprendurismo y del diseño, pero ¿cómo se puede evaluar desde el éxito comercial? “Es justo lo que está por verse, porque el trabajo que ahora acumula este proyecto es de casi cinco años. Ha sido un esfuerzo de producción de diseño y de difusión. Tenemos que probarlo ahora catalizado en sus posibles ventas”.

¿Está cercano ese momento?
Sí, precisamente la primera presentación comercial que estamos llevando a cabo es en una tienda de Guadalajara, incluso antes que en la Ciudad de México y estamos trabajando con distribuidores para llevar la bicicleta a otras partes del mundo, donde ha llamado la atención.

¿Cuál es el momento comercial que experimenta el producto?
Hemos vendido mucho más allá de nuestras expectativas y ahora falta ver hasta dónde puede llegar. Nos toca mucho como empresa trabajar con producción, sobre todo porque se nos han acercado muchos clientes que nos hablan de números, pero no podríamos satisfacerlos y es la labor que tenemos que hacer. Hemos realizado todo por medio de exposiciones y medios digitales, en redes, pero no en tiendas.

Además de las ventajas ostensibles de una bicicleta tan original, también tendríamos que visualizar lo ecológico: ¿este aspecto cómo puede evaluarse?
Cuando me preguntan eso, yo no puedo contestar con referentes precisos, como mucha gente me lo requiere. Para esto se necesita aplicar una herramienta que se llama en forma general “el cálculo de la huella ecológica”. Eso quiere decir que todo el proceso de producción se estudia y se produce un índice, un número que caracteriza a determinados productos. Todos los productos tienen un índice de esta categoría.

¿Y cómo anda la huella de la bicicleta de bambú?
El trabajo de seguirle la huella ecológica a esta bicicleta, espero que esté listo en marzo del año próximo, pero puedo afirmar que nuestra huella ecológica es mucho menor contra otro tipo de bicicletas. Nuestra materia prima nace naturalmente en Veracruz y necesita para crecer agua de lluvia. A los tres años se cosecha y, en ese lapso produjo el oxígeno de un árbol normal. Ya que es cortado y cosechado, se procesa con métodos naturales, como remojado y secado al sol. El único proceso contaminante es su traslado en camiones hacia donde lo manufacturamos.