Diana Emilia Martínez Fernández, amor por la ciencia

Su inspiración fue una profesora de química de la secundaria; ahora, la académica del CUCEI destaca por su trayectoria e investigaciones, lo que le valió el Premio Estatal de la Juventud 2020 en el ámbito científico

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Foto: Abraham Aréchiga

Diana Emilia Martínez Fernández, del Instituto Transdisciplinar de Investigación y Servicios (Itrans), del CUCEI, ha destacado por su trayectoria académica, por las investigaciones biomédicas en las que ha colaborado y por su trabajo en la detección de personas contagiadas con COVID-19.

Estas actividades le merecieron ser reconocida con el Premio Estatal de la Juventud 2020, en el ámbito científico, que le fue entregado el pasado 29 de octubre de ese año.

Ella es química farmacobióloga por el CUCEI, y tiene una maestría y un doctorado en Ciencias Biomédicas con orientación en Inmunología, por el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS).

Además cuenta con una estancia de investigación en la Universidad de Osaka, Japón, y sus artículos se han publicado en revistas científicas.

Esta académica es una de las promesas en el ámbito de la investigación científica en Jalisco y un orgullo universitario.

Actualmente colabora en investigaciones acerca de cáncer de piel y enfermedades autoinmunes en el CUCS.

«Una de las cosas que me hizo darme cuenta el premio fue el compromiso social de la ciencia. Antes de la pandemia, la gente no se daba cuenta de que es necesario que más personas se involucren en la ciencia al servicio de la sociedad».

«Nosotras como científicas tenemos que trabajar a favor de la sociedad; en este caso, con pruebas diagnosticas del coronavirus y blancos terapéuticos».

«Tan sólo 30 por ciento de la población científica involucradas somos mujeres, eso nos habla de que hay desigualdad en la ciencia».

Dijo que una de las maneras para incentivar a las niñas y mujeres en la ciencia es que tengan un ejemplo y conozcan a quienes han aportado al desarrollo científico, para que se que rompa el paradigma de que la ciencia es sólo para varones.

Martínez Fernández compartió que su referente femenino que la impulsó a dedicarse a la ciencia fue una profesora de secundaria que le impartió Química y Biología.

«Ahí despertó mi interés por la ciencia. Yo sabía que me gustaba esta área, pero no me quedaba claro cÓmo en México una mujer podía ser una científica».

Por ello, aseguró que es necesario hacer más visibles las mujeres y los proyectos que crean sobre desarrollo tecnológico, las ciencias, matemáticas e ingeniería, para que las niñas crezcan con dicha representatividad en estos ramos.