Cultura un giro negro

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Cuando Benjamín Bautista, dueño de Café del Carmen fue al ayuntamiento de Guadalajara a sacar su licencia para operar su negocio con el concepto de espacio que conjuga la cultura, el arte y el esparcimiento, le dijeron que ese tipo de giro no existía. Así que sacó una licencia de lonchería con venta de cervezas y vinos.
Lo mismo sucedió con Alfredo Saras, dueño de Rojo Café, un lugar que promueve la trova, la poesía, los libros, y tiene el giro comercial de restaurante con venta de vinos generosos y cerveza.
Los empresarios de los centros culturales de la ciudad operan con giros comerciales de loncherías, cafeterías, restaurantes con venta de licores, porque en nuestro estado no existe el concepto de giros comerciales culturales.
La consecuencia de la carencia legal es que los dueños de los espacios culturales cada vez que presentan una obra de teatro, un concierto o un baile tienen que reportar el espectáculo al ayuntamiento, pagar un impuesto y sacar la impresión del boletaje.
“Por cada evento en el Rojo hay que pedir un permiso, eso lleva un esfuerzo, tiempo y dinero porque todos los días tengo presentaciones. En impuestos al espectáculo pago cerca de 72 mil pesos anuales, cuando eso podríamos utilizarlos para pagar a los artistas”: Alfredo Saras.
En la pasada administración, se creó el giro de peña, para sustentar a los lugares que presentan eventos artísticos y venden bebidas alcohólicas.
A la fecha solamente “Casa Blanca” tiene el concepto de peña, según Myriam Vachez, regidora de la comisión de cultura del ayuntamiento de Guadalajara.
Para los demás empresarios ha sido un calvario. Para Benjamín Bautista ha sido imposible porque tanto en Padrón y Licencias, como en Obras Públicas desconocen de qué trata el giro de peña, y le dan largas al asunto. Así, Café del Carmen sigue siendo una lonchería.
Saras, del Rojo Café: “Yo estoy atorado ahorita en la obtención de giro peña, en Tesorería Municipal y Obras Públicas porque no coincide mi espacio con el uso del suelo que exige la peña”.
Hay otros espacios culturales con un panorama más adverso, ya que deben pagar hasta cuatro licencias para acercarse al concepto que buscan.
Al saber estas problemáticas, la regidora Myriam Vachez presentó en la sesión de cabildo una iniciativa para incluir el giro “centro artístico y cultural” en el Reglamento para el funcionamiento de giros comerciales, industriales y de prestación de servicios del municipio.
De ser aprobado el giro de centro artístico cultural será exclusivo para establecimientos cuya actividad principal sea la presentación de expresiones artísticas y culturales, y que apoye a los nuevos valores locales y regionales. El horario de apertura de los centros sería de 9:00 a 1:00 horas.
En dichos establecimientos se autorizará la venta de vinos de baja graduación —hasta 14 grados— o cerveza, acompañados forzosamente de alimentos. El espacio de cafetería no deberá rebasar el 50 por ciento de superficie total del establecimiento. Podrá también disponer de un espacio de arte, contar con un área destinada a la biblioteca y con salas o áreas destinadas a talleres artísticos.
En caso de que se presenten espectáculos, con un aforo de máximo 100 asistentes se podrán cobrar cuotas de recuperación y se exentará el cobro al impuesto del espectáculo. .
Myriam Vachez, regidora: “La iniciativa nació por solicitud de 10 promotores culturales que la solicitaron. El horario de 9 a 1 am para que vayan a ver arte y ver obras por la tarde o conciertos por la noche. El costo del giro es el más bajo, de tres mil 120 pesos, tal como están pagando las cafeterías y loncherías. El concepto es para darles un estatus especial.”
Alfredo Saras, de Rojo Café: “Operativamente es lo mismo, la principal diferencia es que ahora el giro tiene la idea de actividad cultural. La propuesta en general es buena, sin embargo falta ver en la práctica que se lleve a cabo lo acordado. A mí me serviría para que los de reglamentos e inspección nos vean como un centro cultural, y no un bar. Además que ya nos ahorraría el hecho de pedir los permisos por cada evento que realicemos”.
Benjamín Bautista, de Café del Carmen: “No estoy en contra de la propuesta de Myriam Vachez pero este concepto acota la cultura, como si la cultura tuviera horarios (de 9 am a 1 am).
”Se sigue restringiendo el consumo de alcohol como si beberlo fuera inculto. Mientras que los giros negros que no tienen propuesta cultural, no tienen problemas con los horarios ni con el consumo de bebidas.
”Tampoco recibimos el mismo apoyo que brindan otros ayuntamientos que permiten el uso de las banquetas para la instalación de lugares culturales , lo que generaría más turismo y mayor inversión”.
Tanto Saras como Bautista coincidieron en que buscarán a la regidora para manifestarle su experiencia y lograr que esta iniciativa que posiblemente sea aprobada este mes, cuente con los mayores beneficios para la la promoción cultural.