Costumbre de tierra

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Mirar con los ojos
—mirar afuera sólo—
es quemarse en el fuego
y agotarse pronto,
ajeno al sedimento
que trasciende y transforma
lo que soy y lo que eres
de sombra y de materia.

Mirar con los ojos
—mirar afuera sólo—
es costumbre de tierra
porque tierra somos
cautivos del espejo,
las formas y el deseo
de saberse deseado.

Mirar con los ojos
—mirar afuera sólo—
no es encuentro de uno
con el otro, ni cura
para la rancia herida
o la sed que demanda
la búsqueda insaciable
de quien mira y mira
hasta agotarse el alma.

Oír es diferente,
se escucha la palabra
y el ritmo que la impulsa,
la fuente donde emana
su tono y estructura.

Se oye desde el vientre
el mundo que no vemos,
la risa de la gente,
el sonido y el silencio
del viento entre las hojas
y el agua que nos nutre
el rostro y las entrañas
del viaje y nuestra historia.

ACERCA DEL AUTOR

DEANA MOLINA

Nació en Yucatán, creció en Sonora y actualmente vive en Tonalá, Jalisco. Ha publicado siete libros, entre ellos Silencio rojo y La suma azul (CONACULTA /Apalba, 2006, prólogo de Luis Vicente de Aguinaga). Aparece en las antologías Poesía viva de Jalisco y Muestrario de letras de Jalisco.

Acerca del autor

Deana Molina
Nació en Yucatán, creció en Sonora y actualmente vive en Tonalá, Jalisco. Ha publicado siete libros, entre ellos Silencio rojo y La suma azul (CONACULTA /Apalba, 2006, prólogo de Luis Vicente de Aguinaga). Aparece en las antologías Poesía viva de Jalisco y Muestrario de letras de Jalisco.

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