China es Zhonghua

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Pregúntele a un chino de China cómo se llama la capital de su país, que lo diga, no que lo escriba.
Usted, que habla español, escribiría esos sonidos así: “Peeying”. Haciendo la misma prueba, un angloparlante escribiría Beijing.
¿Por qué oímos una P donde un inglés oye claramente una B? Porque el inglés tiene sonidos de consonantes mucho más fuertes que el español, el italiano y las lenguas latinas. Entonces, ¿Beijing está en inglés? No: está en pin yin o pinyín:
un sistema ideado por los chinos para poder escribir sus nombres y los de sus ciudades con las letras de nuestro alfabeto.
El idioma chino se escribe con ideogramas, eso significa que si usted ve los signos chinos para “perro”, dirá “perro”, un inglés dirá “dog” y un francés “chien”. Pero ¿cómo lo dice un chino? Ah, quién sabe. Hay que preguntarle. Puede uno leer “perro” allí donde se ven esos palitos cruzados, aunque sin saber cómo lo leería un chino. Por esta dificultad, que no tienen otros idiomas con alfabetos fonéticos, aunque sean distintos al nuestro (el ruso, el griego, el árabe, el hebreo, etc.), ha habido diversos intentos para dotar al chino de un alfabeto fonético. Es para que los chinos sepan cómo transcribir sus nombres y los de sus ciudades a letras. No es para que así las llamemos nosotros. Los primeros intentos tuvieron lugar en 1913. El gobierno chino intentaba así imponer a todo el país el chino mandarín, dialecto de la región pekinesa.
Con la llegada de Mao Tsetung (escrito como suena dicho por un chino) al poder, el primer intento de crear un alfabeto fonético, uno con letras para cada sonido, fue un fracaso porque tomó de modelo el alfabeto cirílico del ruso. Recapacitaron a tiempo y, con la visión que hoy los ha llenado de bienvenidos capitales extranjeros, abandonaron el alfabeto del amigo comunista y se dijeron que debían emplear el alfabeto latino, de uso mucho más amplio en el mundo entero. El problema era cómo adecuar sonidos del chino a letras que no fueron inventadas por los romanos para eso, sino para escribir latín.
Un primer intento de escribir el chino con alfabeto latino fue el sistema Wade-Giles. Durante decenios leímos noticias acerca de Mao Tse-tung. Viniera la noticia en inglés, francés o alemán, se escribía igual. Luego empezamos a ver, y también en todos los idiomas, que se hablaba de un tal Mao Zedong, que algunos no sabíamos quién carajos era. Pues era el mismo siniestro personaje, sólo que “romanizado” su nombre con el sistema pinyín, exigido por el gobierno chino desde 1979. ¿Y cómo se lee Mao Zedong? ¿Como si fuera inglés, con la z zumbada? Eso hacen los políticamente correctos: pronuncian como está escrito.
Error, porque la Z en pinyín suena TS y la D es T. Mao Zedong se lee Mao Tsetung.
El sistema pinyín de romanización del chino es, en primer término, un intento por imponer el chino mandarín, el de Pekín, como idioma nacional a todas las variantes dialectales que conviven en China. Al chino de la frontera con Mongolia que use otra transcripción fonética, le ponen sus azotes. O lo fusilan porque China es el primer proveedor mundial de órganos. “Dime cuándo necesitas un corazón, unos riñones, para decidir la fecha en que mato a este prisionero, y cómo lo mato para no afectar el órgano requerido”. Juguetes, luces navideñas, zapatos, imágenes de Juan Diego, corazones, hígados y pulmones de ajusticiados: todo venden, todo exportan.
Pero el sistema para transcribir el chino a nuestro alfabeto es un asunto de chinos chilangos contra chinos provincianos. En español China se sigue llamando “China”, en inglés “China” (que suena chaina) y en francés “Chine” (que suena shin). En cambio, ese país de Asia, en chino, se llama Chung Hua según el antiguo método Wade-Giles. En la romanización pinyín se escribe ahora Zhonghua. Así que Beijing es la capital de Zhonghua, no de China. La de China es Pekín. La mismísima Encyclopaedia Britannica dice:
“The capital is Peking (Beijing)”.
Entonces, ¿cómo leer correctamente los nombres chinos?
Con una tabla de pinyín a la mano… son dos páginas de la citada Británica. Pero aquí van unas: b=p, d=t, g=k, qi=chi, xi=shi, za=tsa, etcétera.
¿De veras le interesa decir en chino los nombres chinos? No decimos en inglés los nombres ingleses ni en francés los franceses. No nos hagamos bolas. El sistema pinyín fue creado para enseñar la pronunciación del dialecto pekinés al resto de los chinos y a los extranjeros que estudian chino. Sirve también para escribir los nombres de los chinos en sus pasaportes y que, en el extranjero, los aduaneros los puedan leer, aunque pronuncien mal, pues no creo que un vista mexicano, francés o inglés sepa cómo llamar al señor Xiqi Ze (shichi tse). Ni importa. También es útil para poner el nombre de las ciudades chinas en los aeropuertos chinos. Pero no está hecho para que nosotros, los no-chinos, lo usemos en vez del nombre creado por nuestro propio idioma.

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