Canciones desde el abismo

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El camino de Mark Lanegan está desprovisto de limitantes. El músico sencillamente arriesga, desafía su anterior obra musical, y concentra esfuerzos en un nuevo período, un punto de quiebre que le permite dirigirse hacia trayectorias y posibilidades distintas. Blues funeral, séptimo álbum de quien fuera vocalista de la legendaria agrupación Screaming Trees, encarna la versión más completa de este intérprete conocedor del abismo.
Dueño de una gruesa y potente voz –condición que le ha valido comparaciones con Tom Waits–, Mark Lanegan incorpora arreglos de electrónica, loops y bases down tempo, incluso synth pop, con la dureza del rock. Los primeros rastros de esta combinación ocurrieron en Bubblegum, su anterior grabación, sin embargo, el resultado adquiere una dimensión mayor en Blues funeral.
“The gravedigger’s song”, canción cubierta por un negro halo, constituye el primer manifiesto de este nuevo material. “Riot in my house” representa el tema que abraza la distorsión y la melodía. “Bleeding Mudy Water” y “Sally don´t you cry”, orientan su sonido hacia terrenos acústicos, mientras que “Harboview Hospital” y “Ode to sad disco”, concentran en definitiva la parte más electrónica de este álbum.