Cáncer de mama en jóvenes

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Las campañas de prevención de cáncer de mama deben ser dirigidas a mujeres de 18 años, con el fin de que tengan la conciencia de prevención y vean la exploración mamaria como un proceso habitual y natural, porque el diagnóstico es cada vez más frecuente en mujeres menores de 35 años, dijo el jefe del Servicio de Oncología del Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde, José Enrique Cabrales Vázquez.
De acuerdo a registros del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Veracruz es uno de los estados en los que existen registros de menores de 20 años con la enfermedad. En Jalisco, Jazmín (nombre ficticio), de 19 años, es la paciente más joven con cáncer de mama que ha recibido atención en el Hospital Civil de Guadalajara. Sus primeros síntomas fueron dolor en las mamas y un tumor que comenzó a crecer de manera repentina, los cuales en un principio parecían ser manifestaciones normales de su periodo menstrual.
A la vez se sumaron a otros factores de riesgo que alimentan la posibilidad de cáncer en las mamas, los antecedentes familiares de tumores (principalmente en abuela, madre y hermanas), el tabaquismo y alcoholismo.
Otros casos de mujeres jóvenes que también han sido atendidos en el Hospital Civil mencionado, y hoy están libres de enfermedad, son de mujeres de 22 y 25 años.
“Falta conciencia. Continúa habiendo mucha dependencia de que el marido las deje o las acompañe a realizarse los estudios. Una de las causas por las que la mujer no va a consulta, es por vergí¼enza”, explicó Cabrales Vázquez. No hacerlo conlleva el riesgo de encontrar un tumor grande y por lo tanto tener un pronóstico de vida casi nulo.
Más del 80 por ciento de los casos de cáncer de mama continúan presentándose en mujeres mayores de 50 años y el resto en mujeres como Victoria Torres Lozano. Recién acaba de cumplir 41 años, la que sobrevivió a la enfermedad porque la descubrió a tiempo.
“Mis senos crecieron y se endurecieron. Cuando empecé a sentir esos cambios, lo primero que pensé fue ‘no me asusto y no tengo nada’, pero me tuve que revisar y me dieron el diagnóstico. Consulté muchos médicos, porque uno lo que quiere escuchar es ‘no tienes nada’”.
Victoria tenía varios años en los que no acostumbraba realizarse mastografías y tampoco se autoexploraba con frecuencia, hasta que sintió que “unas bolitas del tamaño de la yema del dedo, las que en poco tiempo ya eran más grandes que una canica”.
La mamografía debe practicarse en mujeres mayores de 40 años. En los casos en los que existan antecedentes familiares de cáncer, el estudio mamográfico debe practicarse antes de los 35.
Por la incidencia de tumores y la biología de las pacientes (que es diversa en cada país), la Universidad de Guadalajara, en coordinación con el National Cancer Institute, se encuentra realizando una investigación para documentar el perfil genético de la mujer latinoamericana y específicamente la mexicana con cáncer de mama.
“En el manejo de esta enfermedad se siguen viendo diferencias respecto a lo que se veía hace 10 años. No nada más en la presentación clínica respecto a edad y características de la enfermedad, sino en la diferenciación de cuáles lesiones son positivas a receptores o negativas. Como cualquier enfermedad neoplásica, sigue habiendo cambios en el comportamiento biológico”, indicó Cabrales Vázquez.
El doctor Jorge Gómez Jaramillo, director del Programa de Investigación en Cáncer de Estados Unidos-América Latina, del National Cancer Institute (USA-LA CRN), explicó que los estudios que realizan países desarrollados, no tienen la suficiente representación de pacientes mexicanos o de otros países de América, lo cual dificulta realizar más hallazgos de la enfermedad.
“La investigación nutre y da información. Ciertos estudios de investigación han arrojado datos que sugieren e indican que a un sector de la población de jóvenes se les ha diagnosticado cáncer de mama a una edad más temprana, como 35 años. Es curable si se diagnostica a tiempo y para eso se requiere una política nacional”, indicó Gómez Jaramillo.