Arte con compromiso social

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Favianna Rodríguez sólo estuvo 48 horas en Colotlán, pero su obra se expone hasta el 11 de febrero y sus ideas permanecerán por un buen tiempo en la mente de los niños colotlenses. El 14 de enero pasado se inauguró la muestra Arte en movimiento, un conjunto de 40 cuadros de mediano formato, en el que predominan los carteles y unas pocas serigrafías. Los temas van del Día Internacional de la Mujer, a la defensa del maíz sin químicos; de la migración como enriquecimiento de la cultura de las naciones, a la lucha en contra de las acciones xenófobas. De la importancia de la educación hasta la imagen de la cantante Selena, pasando por la guerra. La exposición se encuentra en tres salas del centro cultural Casa Hidalgo, del CUNorte.
“El cartel es mi manera de expresarme. La pintura sólo tiene una copia y el cartel puede estar en 100 en 500 o en mil lugares al mismo tiempo. Me gusta el cartel con una dirección social, como una resistencia y para difundir ideas y plantar una semilla en las personas”, comenta Favianna, quien es hija de peruanos que emigraron a Estados Unidos y que vive en Oakland, California. “Yo lo que expongo es la experiencia de los latinos y en especial de la generación que nació en Estados Unidos, pero que sus padres son inmigrantes. Tenemos una identidad muy fuerte. Crecí viendo que mis padres no podían hablar inglés, que trataban de entrar a la sociedad americana, pero no podían”, agrega ella, también con una clara identidad estadounidense: habla de la responsabilidad de ser y vivir en el país más poderoso del mundo, una nación altamente contaminante y generadora de las peores guerras. 
Se le escucha hablar y uno piensa inmediatamente en su obra. En Colotlán expone varios carteles sobre la migración y la plática concentra parte de este tema. Y es que Favianna no para de moverse. Estuvo cerca de los cuatro jóvenes estudiantes que caminaron de Miami a Washington el año pasado para pedir una reforma migratoria, ellos, que llegaron de niños sin su consentimiento, pero que ahí han crecido por lo que Estados Unidos es su país. También participa de manera activa con los jóvenes del Dream Act y con los grupos que se oponen a la Ley SB 1070, en Arizona. “Formo parte de presente.org. Presente surgió para organizarnos a nivel nacional usando la tecnología (el e-mail, las redes sociales y los mensajes por celular). Llevamos poco más de año y medio, y contamos con una membresía de 250 mil personas. Cuando mataron al chico salvadoreño en Nueva Jersey o a la niña Yesenia en Arizona: cuando pasa algo así nos avisamos pronto y se organiza la defensa, el decir qué puedes hacer o cómo podemos ayudarte. El odio hacia los latinos está aumentando”. Favianna muestra su descontento hacia el presidente Barak Obama. Ella hizo campaña en su favor, pero ahora en su presidencia, afirma, se deportan mil 100 indocumentados al día, y ni la reforma migratoria ni el Dream Act han avanzado.
De todo esto habla Favianna y de todo ello se aprecia en su obra. En el cartel en contra de la Ley SB 1070 se ve la imagen de Katherine, que se quedó sola porque a sus padres los deportaron y ahora la niña es una activista “en contra de las leyes antiinmigrantes que separan a las familias”. Su método de trabajo es así: le apasiona un tema y va, se documenta, pero ante todo platica con los involucrados. En Arizona platicó con varias familias que han padecido la deportación. Así se encontró con la historia de Katherine. Y esta niña es la imagen principal de su cartel. 
Al momento se define como artista y activista, pero más artista. “Yo cuento las cosas a mi manera. No me gusta reiterar lo que un grupo dice y a veces no estoy de acuerdo completamente con él. Como artista te informas del tema y ellos te dicen sus cosas, pero a veces su manera de decirlas a ti no te gusta. Hay que intercambiar ideas de manera constante. El diálogo es importante”, afirma.
Finalmente, ante las causas abiertas que le consumen su tiempo y su mente, Favianna Rodríguez concluye que la cultura es un derecho humano y que, en su caso, el cartel es su medio de expresión. Además, está convencida que el arte hará a los jóvenes más críticos y ojalá quitara fronteras entre los países. Ella ya se fue de Colotlán, pero sus carteles siguen en exhibición en Casa Hidalgo. Y en varios niños colotlenses sembró una semilla. Hizo un breve taller de serigrafía con alumnos de la Escuela Primaria Cuauhtémoc, de Colotlán, y le sorprendió que en sus dibujos varios niños se manifestaron en contra de la homofobia. Y otros niños todavía la recuerdan, “quiero hacer un dibujo en mi camiseta de la comida chatarra. La pintora me dijo cómo y me dio este dibujo”, dijo un niño varios días después.