Aquellos años bajo la luna

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Se va y se corre con el movimiento del 68: el policía, el general, el guante blanco, el estudiante, el bocón, el silencio. ¡Lotería! ¿Y las olimpiadas? “¡No queremos olimpiadas, queremos revolución!, gritan Gabriela, Sofía y Susana, personajes de la obra teatral 68 veces la luna, y quienes buscan que no se extinga el grito de los estudiantes, y su ansía por un mundo mejor.
Sentadas al pie de su ventana, descubren la luna. Un gran ojo que nos observa y que guarda el recuerdo de las voces. Sólo ella es capaz de alumbrar en la oscuridad y de hacer que el movimiento no se confunda con la quietud. El 2 de octubre no se olvida y la luna fue testigo.
¡Juguemos a hacer un movimiento! Es la invitación del Proyecto de teatro “A la deriva”, dirigido por Fausto Ramírez. 68 veces… se presentará los sábados y domingos de febrero, a las 19:00 y 13:00 horas respectivamente, en el Teatro Estudio Diana.
La pieza teatral entre bailes y contorsiones va develando una oscura verdad: no se conoce la verdad. Pero Además nos hace soñar con que todos los movimientos terminen con risas y no con sangre.
Podrán guardar silencio las autoridades, podrán callar las voces, pero no pueden detener el movimiento, siempre y cuando sigamos moviéndonos y que mejor manera que al ritmo de la música y al son del juego.
Las actrices nos recuerdan que los estudiantes no son rebeldes sin causa ni un montón de oídos sordos. Son individuos con ideas, abiertos al diálogo y a la cooperación, llenos de energía y fuerza, en plenitud de movimiento.

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