Antes de la Web 3.0

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La Web 2.0 es una realidad en estos momentos, páginas como: www.weblogssl.com, maps.google.es, dejaboo.net/dejaboo.php, interactúan con el usuario con facilidad, los contenidos son frescos y centrados en la importancia que deben tener para el internauta.
La realidad del aprovechamiento de estos nuevos diseños es otra, “la sociedad está asimilando este proceso muy lentamente” ante la rapidez con que las formas de comunicación en internet avanzan. Está pasando lo mismo que sucede con los equipos de cómputo, es decir, cuando el usuario está analizando la compra de un modelo de equipo sale a la venta otro con más potencia y más barato; otro ejemplo es la aparición de nuevo malware cuando acabas de comprar el más nuevo antivirus y no lo detecta, todo esto crea incertidumbre.
El fenómeno del diseño de internet está rezagando a la sociedad ávida de información ante la aparición de nuevos ordenamientos de datos y nuevas interfaces entre el usuario y la web.
Al igual que los sistemas operativos más complejos, cuyo objetivo es elevar la potencia del equipo y hacer más fácil su manejo al usuario y como contraparte cualquier anomalía en su funcionamiento, es más complicado arreglar, también; la Web 2.0 es muy agradable pero también más vulnerable. Los ladrones y destructores de información encuentran con facilidad, en ella, un camino para atacar masivamente.
El peligro también reside en que más personas, desde su trabajo, usan la redes sociales de esta web y ponen en riesgo a las redes corporativas, así lo reporta una encuesta de Trend Micro realizada a usuarios finales corporativos, la que descubrió que cada vez más empleados visitan sitios de redes sociales Web 2.0, también manifiesta que “hemos descubierto varias formas de actividad maliciosa dentro de estos sitios. Por ejemplo, un sitio popular fue comprometido a finales de 2007 por anuncios tipo banner que instalaban archivos y programas maliciosos en la computadora. También se descubrió que otros sitios contenían códigos que dirigían a los usuarios a sitios maliciosos, todo con el fin de robar identidades e información privada”.
Con relación a la Web 3.0, llamada por Tim Berners-Lee la web semántica, considerado el padre de la web manifiesta que en esta versión, los sitios, los vínculos y las bases de datos, son “más inteligentes” y capaces de trasmitir más significados que los actuales. “Un portal que anuncie una conferencia incorporaría también una cantidad de información relacionada. Un usuario podría pulsar un vínculo y transferir inmediatamente la hora y la fecha de la conferencia a su calendario electrónico. La ubicación (dirección, latitud, longitud, hasta quizás la altura) podría ser enviada a su equipo GPS y los nombres y biografías de los otros invitados podría mandarse a un listado de mensajes instantáneos. En otras palabras, el lenguaje de acceso de cada página web podría ser referido a otras innumerables bases de datos, una vez que los diseñadores se pongan de acuerdo en un conjunto común de definiciones”.