Antanas Mockus

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Profesor Antanas Mockus en la Conferencia Ð taller de cultura ciudadana. En la ciudad de Guadalajara. Mayo 2011 MONICA HERNADEZ

“Si me preguntan qué soy, soy un ciudadano en construcción”, dice Antanas Mockus, político, filósofo y matemático colombiano que se ha dedicado a estudiar más de 13 ciudades del mundo (10 en Colombia, una en Brasil y dos en México), con el fin de identificar y modificar comportamientos negativos para contribuir a la formación de una mejor ciudadanía.
Mockus nació en Bogotá, Colombia, en 1952. Fue alcalde de su ciudad natal en dos ocasiones: en 1995 y en 2001, así como candidato presidencial en su país en 2006 y 2010. De visita en la Universidad de Guadalajara, el profesor e investigador de importantes instituciones de educación, como en la Universidad de Harvard y Oxford, hizo hincapié en que cada urbe es distinta, pero todas pueden construir una mejor cultura ciudadana.

¿Cuáles son los principales factores que influyen en la construcción de la cultura ciudadana?
Una forma de convertirse en ciudadano es ser tratado como tal. La construcción de ciudadanía es recordar la existencia de otros seres humanos, ser respetuoso de sus derechos, mirar el mundo no sólo desde los ojos de uno, sino de los demás. Esto ayuda a un comportamiento de tener cuidado con el desconocido.

¿Qué tanto afectan a la sociedad los comportamientos ciudadanos negativos?
Un patrón que ha impactado y bastante común en todas las ciudades estudiadas es que la gente justifica comportamientos ilegales por varias razones: el 40 por ciento dice que si es la única manera de ayudar a mi familia, acudirá a una ilegalidad; si es para responder a una injusticia, lo hará el 43 por ciento de la gente; si es para defender la propiedad o generar provecho económico, menos del 20 por ciento acepta la ilegalidad; pero si le van a quitar sus bienes, de 35 a 40 por ciento lo aceptará. Es una especie de radiografía que evidentemente gana mucho si se acompaña de interpretación cualitativa.

De acuerdo al estudio que realizó en Ciudad de México, ¿cuáles son las debilidades de la sociedad mexicana?
En el Distrito Federal culminamos un estudio. Con diez comportamientos: cuatro relacionados con espacio público, tres con seguridad, dos con respeto a la dignidad humana y uno relacionado a la naturaleza respecto al ahorro de agua, concluimos que es posible cambiar comportamientos, pero se tiene que convencer de una manera ingeniosa.
Aunque se piensa que lo del agua es un problema importante, arrojar chicles en la calle constituye una actividad que está dando un claro ejemplo de amnesia ciudadana, de desconocimiento del otro. Vimos que en el Distrito Federal hay una buena disposición del ciudadano a dejarse corregir, pero existe debilidad en la confianza hacia las instituciones.
En Monterrey es asombroso que los medios de comunicación tengan la baja confianza que la encuesta muestra, pero hay una serie de rasgos de armonía que hablan bien de esta ciudad. Por otra parte, existe dificultad en ese estado para reparar acuerdos. Esos son algunos aspectos de un diagnóstico en el cual se trabajan acciones.

Según su conclusión, ¿cuáles son las acciones que podemos realizar los ciudadanos para construir una mejor sociedad?
En resumen, distintas ciudades tienen distintos rasgos y si usted quiere mejorar la ciudadanía en la ciudad, tiene que conocer los rasgos de esa ciudadanía.
En la mayoría de las ciudades estudiadas, la relación con los derechos de los demás, el respetar normas es parejo entre los estratos socioeconómicos.
Sobre México he comprendido que, como lo dijo el jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, “nosotros no nos matamos más porque la cultura nos frena”. Es decir, no es la eficacia de la policía o de la justicia el principal freno, sino las costumbres, creencias y la reacción social ante ciertos comportamientos. Pero insisto, cada ciudad es diferente.
Una vez entregado el diagnóstico hacemos priorización de acciones. Por ejemplo, en el Distrito Federal fueron no tirar chicles en la calle, el ahorro de agua, no conducir embriagado y lo respectivo a la seguridad, mientras que en otras ciudades se prefiere evitar el homicidio.
Casi siempre una sociedad que desprecia la vida vía homicidios, también la desprecia vía accidentes. Es raro encontrar una ciudad pacífica en homicidios y llena de accidentes de tránsito. Es construir cosas tan importantes como la protección a la vida. No conducir borracho es proteger la vida de uno y del otro.
Para enriquecer la visión de México, Antanas Mockus estudiará en los próximos meses a Guadalajara y Ciudad Juárez.
Concluyó diciendo que “hoy si yo fuera alcalde, no empezaría reunión sin que una gente le dijera a la otra ‘tu vida es sagrada’ y sin contar cómo estamos este mes en homicidios. Si han aumentado haría un minuto de silencio. Si bajaran los homicidios, diría ‘tú también ayudaste’”.

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