Agua hasta las manitas

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Elena enfrenta una verdadera pesadilla. La sudoración excesiva de pies y manos dominan su vida y su bolsillo. Su problema le ha ocasionado percances en su vida laboral y social. Debe tener mucho cuidado para no manchar los documentos que ella toca, le avergí¼enza saludar a la gente de mano y gran parte de lo que gana lo gasta en comprar zapatos, pues los apesta y desgasta con mayor celeridad por el agua que expele su organismo. Lo que ella no sabe es que sufre una enfermedad llamada hiperhidrosis, la cual puede ser controlada y de la que muy pocos están informados. “De hecho, no hay estadísticas sobre el número de personas que la padecen, pues muchos ignoran que se trate de un padecimiento que puede ser tratable”, afirma Francisco Castillo Villarruel, encargado del servicio de cutáneo pediatría del Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcalde”.
En este hospital son pocos los pacientes con hiperhidrosis que acuden a tratar su problema. “Al mes pueden buscar atención dos pacientes al servicio de cutáneo pediatría, pero generalmente se trata de casos muy severos. Muchos otros que presentan el problema de manera moderada no acuden al médico por desconocimiento”.
Hiperhidrosis deriva del griego hiper que significa mucho e hidrosis, agua. Se aplica esencialmente para la sudoración excesiva, exagerada principalmente en las axilas y en las palmas y plantas de los pies, aunque también puede presentarse en la cara, en la cabeza y en alguna otra parte del cuerpo. Esta enfermedad puede ser provocada por el hipertiroidismo o tumores suprarrenales, pero a veces no hay una causa conocida. Durante mucho tiempo se asoció a fenómenos emotivos, a lo nervioso del paciente. De hecho la gente así lo cree. Sin embargo, muchas personas aunque estén en estado de reposo pueden tener una transpiración exagerada. Los antitranspirantes para estas personas resultan poco efectivos. “Ayudan a disminuir el problema, pero no lo resuelven. Muchos pacientes aún con el antitranspirante más potente siguen sudando”.
La anormalidad en la sudoración la determina el paciente. Cuando ésta se torna molesta e incomoda, entonces ya constituye un problema. El individuo nota que aunque esté en reposo leyendo, suda y mancha su ropa. El padecimiento se presenta en cualquier época del año. “Aunque esté nevando la persona con hiperhidrosis continuará sudando. Por supuesto que en el verano se agudiza el problema”.
De carácter hereditario
“La predisposición a tener hiperhidrosis tiene un carácter hereditario, aunque todavía no se sabe si la enfermedad es causada por alguna deficiencia en algún gen, tampoco está descrito si hay familias completas con hiperhidrosis”. El padecimiento ataca por igual a hombres y mujeres. No necesariamente se nace con ella. “Un paciente puede tener sudoración normal y a los 12, 13 o 15 años empezar a tener una sudoración exagerada”.
El padecimiento puede desaparecer por sí solo, sin que esto lo motive una causa aparente.
La sudoración excesiva se conoce que es mediada por neurotransmisores, principalmente por la acetilcolina. También hay receptores adrenérgicos. Son dos los sistemas neuronales en nuestro cuerpo que controlan los fenómenos neurovegetativos, como es la sudoración y el control del calor. Éstos pertenecen a dos grupos: el simpático, que tiene que ver con la adrenalina; y el parasimpático, que está relacionado con la acetilcolina. Las glándulas sudoríparas tienen receptores de los dos.
Uno de los tratamientos utilizados en el control de la hiperhidrosis son inhibidores de la acetilcolina. Otro medicamento es el botox. La proteinita botulínica se usa para bloquear la sudoración. “La desventaja de bloquear la acetilcolina es que hay efectos en todo el organismo. El paciente va a tener los ojos secos porque no va a producir lágrimas, tampoco saliva; y fenómenos generales de malestar, de ahí que sea tan valioso el uso del botox que puede inyectarse localmente: en la mano, la axila o el pie. El medicamento puede bloquear la sudoración durante seis meses, un año… La respuesta será variable, dependiendo de cada organismo”. El galeno advirtió que antes de someterse a cualquier tratamiento, el paciente debe llevar a cabo una revisión médica para descartar problemas de hipertiroidismo.
El hipertiroidismo incrementa los niveles hormonales, entonces eso provoca que las personas tengan hiperhidrosis. En este caso debe atacarse el problema de fondo. Tratar el problema mediante medicamentos o cirugía.