Adicciones incipientes

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Únicamente el 7.8 por ciento de los adolescentes adictos solicita tratamiento, de los cuales el 77 por ciento son hombres y únicamente el 33 por ciento mujeres. Estos datos fueron mencionados en la conferencia “Estudios de comportamiento en adicciones en adolescentes en Jalisco”, impartida por Bertha Lidia Nuño Gutiérrez, profesora titular en la Preparatoria 5, del Sistema de Educación Media Superior.

El problema, dijo Nuño, es que “los chicos llegan (a terapia) después de 6 años de haber iniciado con el consumo de la sustancia y las posibilidades de rehabilitación disminuyen drásticamente”.

El hecho de que sea menor el porcentaje de mujeres que tratan su problema de adicción se debe a que “el consumo por parte de mujeres suele ser más protegido por la familia, porque es más escandaloso; esto suele estar ligado a la cuestión reproductiva”.

La también jefa de la Unidad de Investigación Epidemiológica y en Servicios de Salud del Adolescente, del Instituto Mexicano del Seguro Social, expuso que existen 3 niveles de influencia en el joven para que consuma o no sustancias adictivas: el individual, el familiar y el social. También hay factores de riesgo, por ejemplo “ser hombre, vivir en la frontera norte, no estar inscrito en una escuela, etcétera”.

El de las adicciones, dice Nuño, “es un problema  de salud pública que nos debe llamar la atención”.

El más reciente informe del Consejo Estatal Contra las Adicciones Jalisco, publicado en 2014, indica que el 23 por ciento de las personas que acuden a tratamiento tienen entre 15 y 19 años. Asimismo, la edad de inicio de consumo de drogas más común —con 54 por ciento— es la comprendida entre los 10 y 14 años.

El tabaco y el alcohol son consideradas “drogas de inicio”, que pueden dar pie al consumo de sustancias ilegales, aunque ninguna de éstas es causante directa de tantas defunciones como el tabaco: en México se registran 6 millones de muertes al año a causa del tabaquismo.

Sobre la influencia del ámbito familiar, Nuño comentó que en nueve de cada 10 casos estudiados de jóvenes con problemas de adicciones, algún miembro de la familia abusaba de sustancias adictivas, por lo cual los adolescentes se “habitúan, lo empiezan a ver como algo normal”.

En el transcurso de la última década se ha dado un fenómeno paulatino en el cual “las chicas consumen más alcohol que los hombres”, explicó. Un factor a tener en cuenta es que las mujeres alcanzan un estado alcohólico con mayor facilidad que su contraparte masculina.

Nuño, quien ha realizado intervenciones de prevención de adicciones, aseguró que durante la secundaria y los últimos grados de primaria es el mejor momento para realizar intervenciones preventivas.

Recomendó desarrollar en los adolescentes habilidades para rechazar el consumo de sustancias, así como trabajar el autocontrol, la autoestima y la relación con los padres.

La conferencia fue dictada en el marco del Seminario permanente del Centro de Estudios e Investigaciones en Comportamiento (CEIC), adscrito al Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, CUCBA. Óscar García Leal, coordinador del CEIC, comentó que dicho seminario tiene dos objetivos: acercar a los estudiantes con investigadores de la conducta y generar un espacio de vinculación entre investigadores con intereses en común.

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