Acceso abierto a la ciencia

478

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la información científica es el recurso más importante de la innovación tecnológica.

De igual forma esta institución promueve y apoya el acceso abierto a ella, es decir, el tener la libertad para consultar libros, informes, proyectos y artículos así como su descarga, sin costo alguno, por lo que propone que se respeten los derechos del autor mediante licencias Creative Commons (creativecommons.mx).

En este plano, en México hay una iniciativa para reformar algunos artículos de la Ley de Ciencia y Tecnología, así como de la Ley General de Educación, que tiene por objeto precisamente la divulgación de la ciencia mediante la publicación de todas las investigaciones en formatos de acceso abierto.

Algunos de los puntos que se proponen son: acceso inmediato, mediante plataformas digitales, a investigaciones, material educativo, académico, y científico; que el CONACYT garantice el acceso abierto a todas las investigaciones financiadas con recursos públicos; y establecer que la SEP promueva la investigación, educación y divulgación mediante plataformas de acceso abierto.

Quien ha seguido de cerca este proceso es la maestra Teresa M. Rodríguez Jiménez, jefa de la Unidad de Apoyo a la Academia y la Investigación, de la Coordinación de Tecnologías de Información, de la Universidad de Guadalajara.

Explica: “Esta iniciativa se está enriqueciendo con foros académicos convocados por el Senado y Conacyt, con el objetivo de escuchar a investigadores y académicos del país acerca de esta oportunidad de legislar el acceso abierto”.

Agrega que ya se realizaron dos encuentros, el primero de los cuales tuvo lugar el pasado 2 de septiembre en la Universidad Autónoma del Estado de México, mientras que en el segundo participaron investigadores, representantes de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado, de Conacyt y de Creative Commons México, encabezados por la doctora Julia Tagueña, directora Adjunta de Desarrollo Científico, y la licenciada Ana Lilia Herrera Anzaldo, vicepresidenta de la LXII Legislatura del Senado de la República, quien propone esta iniciativa de ley.

“Todos ellos hicieron patente su agrado ante el resumen de aportaciones de investigadores y académicos, tanto en los foros de consulta como en el blog  Legislando a tu favor (legislandoatufavor.com.mx)”.

La maestra Rodríguez señaló algunos proyectos e iniciativas en materia generadas en nuestro país: “Existe el Latindex (Índice Latinoa-mericano de Publicaciones Científicas Seriadas), con revistas que se editan en los países de América Latina, el Caribe, España y Portugal (latindex.org); también está Redalyc (Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal: redalyc.org), y REMERI (Red Mexicana de Repositorios Institucionales, cuya información completa está en remeri.org.mx)”.

Finalmente mencionó a Scielo México, que tiene como objetivo implementar una hemeroteca electrónica de artículos publicados en revistas académicas mexicanas (scielo.org.mx).

Artículo anteriorLos que no debieron morir
Artículo siguiente100 años y contando