Una enfermedad letal y costosa

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Cada año, el Servicio de Hemato-oncología pediátrica del Nuevo Hospital Civil de Guadalajara Dr. Juan I. Menchaca atiende de diez a 12 niños de todo el país que padecen Aplasia medular, una enfermedad que se caracteriza por su alta mortalidad y  el alto costo para atenderla, para su curación es necesario un trasplante de médula ósea.

El jefe del Servicio, Fernando Sánchez Zubieta, explicó que  el contacto con agentes químicos, pesticidas, benceno o pinturas  “puede provocar esta enfermedad, caracterizada porque la persona no produce defensas. No es un tipo de cáncer, pero tienen sangrados y anemias”.

La especialista María Magdalena Ortiz Sandoval, hematóloga del Servicio, agregó que la enfermedad “es una lesión en la célula madre pluripotencial de la médula ósea, que es una célula que se encarga de producir todas las células de la sangre. Al estar dañada, deja de producir tanto células rojas como plaquetas y células de defensas, por lo tanto los niños se ven expuestos a infecciones muy severas y transfusiones constantes”.

La Aplasia medular también puede aparecer por una infección viral como las hepatitis, y su tratamiento más óptimo es un trasplante. “El problema es que sólo dos de cada diez niños tienen donador, por lo que el restante debe someterse a otros tratamientos inmunosupresores que brindan una supervivencia de más del 70 por ciento”.

No obstante, la Aplasia medular no está cubierta por parte del Seguro Popular; un solo frasco de medicamento tiene un costo de 35 mil pesos y algunos niños, de acuerdo a su peso, requieren hasta diez frascos.

“Para nosotros la prioridad es el trasplante. Si el niño tiene un hermano compatible, se busca que se realice. De lo contrario buscamos el medicamento, incluso a través de fundaciones, pero este año, más que nunca, hemos tenido un desabasto y hemos perdido niños por falta de medicamento”, agregó Ortiz Sandoval.

Los síntomas más frecuentes de la Aplasia medular son sangrados, anemia e infecciones recurrentes, las cuales “en su mayoría pueden ser oportunistas por virus, por hongos u otro tipo de agente infeccioso, porque el niño no tiene defensas”.

La consulta debe realizarse cada ocho días, y dependiendo de la severidad del problema los infantes deben ser trasfundidos hasta tres veces por semana. En el Nuevo Hospital Civil atienden a niños que provienen —además de Jalisco — de Veracruz, Durango, Baja California y Oaxaca.

De acuerdo con la Fundación Josep Carreras Contra la Leucemia, la incidencia de este padecimiento es de dos a tres veces mayor en Japón, China y México que en el resto del mundo.

En el área, Sánchez Zubieta, quien también es director del Instituto de Investigación en Cáncer de la Infancia y la Adolescencia del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) y secretario técnico del Consejo Estatal para la Prevención y Tratamiento del Cáncer en la Infancia y la Adolescencia, encabeza el Proyecto Aplasia Medular, el cual busca obtener un recurso por 18 millones de pesos para atender a los pacientes y realizar investigación.

“Es un proyecto para mejorar la calidad y sobrevida de estos pacientes, pues, sin proponérnoslo, nos hemos convertido en referente nacional en cuanto a atención de esta enfermedad”.

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