Un vuelo a través de la lectura

355

“La lectura no debe ser obligatoria”; “El placer no es obligatorio, el placer es algo buscado”; “La felicidad también la buscamos”; “La lectura debe ser una forma de la felicidad”; “Buscando una felicidad personal, un goce personal, es el único modo de leer”.

Estas líneas de Jorge Luis Borges fueron citadas por el Rector General de la Universidad de Guadalajara, Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla, durante la presentación de la segunda entrega de las colecciones literarias del Programa Universitario de Fomento a la Lectura “Letras para Volar”, que consta de 150 mil ejemplares.

Hace cinco años comenzó este sueño. El sueño de la palabra que se remonta por el firmamento; la palabra en verso, narrativa o  ensayo; la palabra de la conciencia y de la imaginación; las letras que no encuentran fronteras; las “Letras para Volar”, plasmadas en cinco colecciones que reúnen obras selectas de la literatura universal.

Con un tiraje de trecientos mil ejemplares, este programa representa un esfuerzo sin precedentes para que ese placer de leer, esa forma de felicidad personal, llegue a más de ciento sesenta y tres mil niños y jóvenes de Jalisco.

La Universidad de Guadalajara asume que la lectura constituye la base del aprendizaje, contribuye al desarrollo de la imaginación, la creatividad y la inteligencia, elementos determinantes en el desarrollo intelectual y emocional del ser humano.  “Por ello la importancia de la lectura en la formación de profesionistas competentes, así como en el desarrollo de ciudadanos informados, responsables y solidarios. Cultivar el gusto por leer debe de ser considerado una actividad primordial de las instituciones educativas”, explicó el Rector General al presentar un segundo conjunto de títulos que integran esta colección.

Al Paraninfo Enrique Díaz de León, donde se realizó el acto, acudieron directores y coordinadores de escuelas, módulos y extensiones del Sistema de Educación Media Superior (SEMS), rectores de centros universitarios, promotores de lectura y estudiantes de esta Casa de Estudio.

En este acto también se presentó la aplicación móvil “Letras para Volar”, la cual da cuenta de la apuesta del programa  por aprovechar las ventajas que ofrecen las tecnologías de la comunicación para difundir obras literarias, mediante los teléfonos inteligentes, tabletas y demás dispositivos electrónicos.

Lilia Mendoza Roaf, representante de los promotores de lectura, confió en que este esfuerzo se convertirá en una herramienta cotidiana entre los profesores y, de esta forma, impulsar el “pensamiento reflexivo y crítico que coadyuve a la formación de personas comprometidas con la sociedad”.

Javier Espinoza de los Monteros Cárdenas, director del SEMS, añadió que con esta entrega se enriquece el acervo y así se brinda una mejor educación en las escuelas de Educación Media Superior. “Esta iniciativa contribuirá en la solución de uno de los problemas más significativos del sistema educativo mexicano: la comprensión lectora”.

Durante el acto, el poeta Jorge Souza leyó fragmentos de algunas obras de la colección de Poesía, como poemas de Gustavo Adolfo Bécquer, unos párrafos de ensayos de Blaise Pascal, un soneto de Sor Juana Inés de la Cruz y un poema de Rubén Darío. Además, resaltó el rescate que se realiza de los cuentos de Amado Nervo, más conocido como poeta.

“Olas gigantes que os rompéis bramando, en las playas desiertas y remotas, envuelto entre la sábana de espumas, llevadme con vosotras”, leyó Souza.

Como en el poema de Gustavo Adolfo Bécquer, “Letras para Volar” es una ráfaga de huracán que rompe la niebla oscura, dando luz, en la gratificante pero complicada misión de educar a las juventudes.