Un silencioso Príncipe

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Con lenguaje de señas —y ayudados por un intérprete—, once estudiantes sordos de la Preparatoria 7 presentaron la obra El principito, de Antoine de Saint-Exupéry, ante un público curioso que se reunió en torno al sencillo escenario que fue montado el pasado jueves en la Rambla Cataluña, como parte de las actividades de activación que realiza la Coordinación General de Servicios a Universitarios  de la Universidad de Guadalajara.

La obra llamó la atención del público que poco a poco fue llegando a la plaza. Desde las sillas, las bancas o cualquier rincón de la Rambla Cataluña los asistentes se dejaron cautivar por la singular representación y las coloridas vestimentas.

No era una obra cualquiera. Los actores no hablaban, sólo dejaban que sus manos y su cuerpo se expresaran, quizás mejor de como lo haría una palabra. Entre el público, un par de intérpretes “traducían” lo que las manos de los jóvenes iban contando.

Antes, tras bambalinas, los actores repasaron sus líneas con el movimiento de sus manos. Algunos otros dieron vueltas, un tanto nerviosos, mientras esperaban el momento de iniciar.

Actuar en silencio
“Su lenguaje corporal lo dice todo, el lenguaje de señas enriquece la belleza artística de la persona, es mucho más expresivo tanto de manera facial como corporal  y eso enriquece las obras de teatro”, dice Gloria de la Parra, intérprete en lengua de señas y quien coordina las actividades culturales de la Asociación Civil Educación Incluyente en la Preparatoria 7.

Los niños fueron quienes más se dejaron cautivar por la expresión de los jóvenes, caracterizados como el rey, la flor, el piloto, el zorro o como el niño de rizos rubios sin temor a nada. Muchos adultos reían a ratos y mantenían una expresión de sorpresa por presenciar una obra de este tipo.

El Principito desafía a la vida, como estos jóvenes desafían a los convencionalismos. No sólo tomaron la representación como parte de su taller escolar, sino como una forma de expresarse desde su silencio. “La sociedad no tiene conocimiento de esta otra comunidad que es diferente por no escuchar, pero que todo lo demás lo hace totalmente igual a ellos”, dice De la Parra.

Esta obra es la primera montada por los estudiantes, quienes se han presentado en diversos foros de la ciudad. Ahora están en proceso de realizar un musical con el que debutarán el 28 noviembre, Día nacional de las persona sordas, y con el que esperan presentarse en el Teatro Alarife Martín Casillas.

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