Terrorismo a pico y pala

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El programa de obras públicas del gobierno de Jalisco se ha convertido más que en una esperanza de solución, en una verdadera carga para los habitantes, quizá esto aún contaminado por las viejas prácticas priístas de que obras son votos, cuando ahora será, sin duda, todo lo contrario.
Basta imaginar cómo estará Guadalajara y su zona metropolitana en unos meses, cuando quienes habitamos en esta ciudad nos enfrentemos a obras inconclusas y en algunos casos abandonadas, en todos los rumbos de la urbe, en algunas de sus entradas y sobre todo, en vialidades básicas como López Mateos, Circunvalación, Periférico, calzada Independencia, Lázaro Cárdenas y otras más.
Y los conflictos fundamentales obedecen a dos cosas, la primera es una marcada irresponsabilidad del encargado del área, arquitecto Claudio Sáinz David y la otra es que la sociedad ya aprendió a exigir y reclama eficiencia a quienes les paga un salario. La obra pública ha sufrido una gran cantidad de tropiezos. Se afectan vialidades importantes al mismo tiempo, se carece del señalamiento adecuado, líderes de opinión constantemente hacen señalamientos que se convierten en lápidas sobre los constructores, algunas empresas carecen de la capacidad y la experiencia para los retos que enfrentan y de paso, el sector privado puntualiza lo grave que es paralizar la ciudad, en algunos casos con afectaciones básicas a industria y comercio en zonas en donde antes había auge y ahora solo desolación y en otros, denunciando la falta de proyectos de inversión por bloqueos y falta de acciones fundamentales.
Para establecer los costos reales de la ineficiencia pública, es necesario darle un repaso a las voces que han protestado por las obras públicas y sus demoras, pues van desde alcaldes que lamentan el retraso en las acciones, como el de Tlajomulco, Andrés Zermeño; de San Sebastián del Oeste, Miguel Cibrián Bernal; Vicente Madrigal Ochoa de Mascota y Gustavo González Villaseñor, de Puerto Vallarta, estos tres por la carretera inconclusa al puerto, hasta Miguel Castro Reynoso, el de Tlaquepaque, quien recién iniciada la construcción de un colector en el fraccionamiento Revolución, anuncia la creación de un comité especial que le dé seguimiento a los trabajos, para garantizar que terminen a tiempo.
Las inconformidades generadas por deficiencias en la obra pública, se extienden a lo largo y ancho de Jalisco y sumémosle a esto un incremento en los costos, en algunos casos importante, por lo que es necesario hacer un recuento de cuáles son las obras que han generado problemas:
Nodo vial San Agustín.- Se ofreció su inauguración en diciembre pero a la fecha todo sigue igual y quizá peor, pues los trabajos están parados. La primera promesa de conclusión fue para junio de 2004 y de ahí en adelante, camina la fecha de terminación al grado de que ahora, nadie sabe, aunque se abrieron a la circulación dos carriles.
El problema se agrava cuando se decide desde la Secretaría de Desarrollo Urbano (Sedeur), que se requiere de otra empresa para terminar la obra, porque la primera falló y peor aún el hecho de que el costo de los trabajos van a la alza. En 2002, cuando se anunció el trabajo, se valuó en 40 millones de pesos, en 2004 cuando inició, casi 48 millones de pesos y ya van 55 millones de pesos.
Carretera Ciudad Guzmán-Gómez Farías.- La inconformidad por la demora en esta obra es tal, que los vecinos amenazan con cerrar parcialmente la autopista Guadalajara-Ciudad Guzmán. El problema es que incluso no es posible utilizar como ruta alterna la carretera libre Ciudad Guzmán-Gómez Farías, pues presenta graves problemas, por lo que ahora utilizan la brecha del Camino real de Colima, que también se encuentra en pésimas condiciones y solo les queda la autopista y 25 kilómetros más de recorrido que deben hacer.
Glorieta Colón.- Dados los problemas generados en esta obra, es necesario trabajar las 24 horas del día, piden empresarios, incluyendo sábados y domingos, pero claro que nadie les hace caso.
Carretera a Mascota-Las Palmas a Puerto Vallarta.- En noviembre del 2003 comenzó la construcción de esta carretera que sigue pendiente y bueno, se habla ahora de que será hasta el temporal de lluvias cuando se concluya. Trabajan en la obra seis constructoras Son aproximadamente 70 kilómetros de los cuales, poco menos de 20 ya están pavimentados pero el resto es terracería.
Nodo vial de Mariano Otero y Periférico.- Como todas las obras, fechas y montos de inversión, se mueven. Debido a que presenta demoras en su construcción, la obra pasó a manos del municipio. En el segundo de los casos, la inversión inicial anunciada era de 40 millones de pesos y van 81 millones con 10 meses de retraso.
Ampliación de la carretera El castillo-El verde-El capulín.- Esta obra se localiza en el municipio de El Salto y se trata de ampliar a cuatro carriles esta vía de 16.5 kilómetros en el corredor industrial, con una inversión estimada aún, en 73 millones de pesos. Comenzó en mayo de 2003 y aunque debió terminarse un año después, calculan que en total serán dos años. Su demora, dicen los industriales, ahuyenta la inversión privada.
Nodo vial plaza Colón.- Esta obra se supone debería estar terminada, pero como todas, han sufrido ampliaciones para su conclusión y también se amplió su presupuesto, al pasar de 160 millones de pesos a 450 millones de pesos. Es un nodo con dos túneles para unir Circunvalación, Américas y López Mateos en donde se estimó invertir inicialmente 160 millones de pesos y a la fecha el monto asciende a 450 millones. Para su conclusión se han manejado diversas fechas, que se mueven “solo” de año en año.
Paso a desnivel de Manuel Acuña y López Mateos.- Este paso deprimido pretende agilizar la circulación en este crucero, en donde se calcula una inversión de 33.3 millones de pesos que se espera terminar el próximo mes de mayo.
Prolongación López Mateos.- Se trata de ampliar a ocho carriles la Prolongación López Mateos, entre Bugambilias y Solectron, con una inversión de 25.6 millones de pesos que debió concluirse el año pasado. Se complicó el trabajo porque nunca estuvo funcionando adecuadamente una ruta alterna, el Camino real a Colima.
Nodo de periférico Norte y calzada Independencia.- Esta es una obra municipal que vendrá a sumarse a una compleja vialidad en la zona. Se estima una inversión de 130 millones de pesos y se supone debe concluirse el próximo mes de marzo, aunque ya presenta problemas por la indemnización de algunos particulares, que no estaban considerados en el plan.
Repavimentación de la carretera a Nogales.- Son 19 kilómetros que corresponden a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, pero que vienen a sumarse a los problemas que han generado las obras públicas inconclusas, por sus excesivas demoras. Estaba programada para terminarse en diciembre, pero debido a las vacaciones se suspendieron los trabajos que tendrán un costo de 30 millones de pesos.
Las excusas para no terminar los trabajos en tiempo y forma van de un lado a otro, pero Claudio Sáinz, el secretario de Desarrollo Urbano del Estado, ha denunciado la ineficiencia de las constructoras participantes, al grado de que 86 empresas han fallado en sus tareas y de esas, a 57 les iniciaron procesos legales por el incumplimiento de contrato y en 21 casos buscan cancelar registros en el padrón de proveedores, mientras que en ocho casos se abrieron procesos judiciales.
El problema es grave porque independientemente de las obras estatales, los municipios han dejado para este año sus inversiones en este renglón y Zapopan ya anuncia la creación de un “metrobús” para entroncar a la línea uno del Tren ligero y llegará hasta Tesistán, 10.7 kilómetros con una inversión inicial de 200 millones de pesos. En estos términos, la obra pública, antes considerada como una gran fábrica de votos y por ello la estrategia de los gobiernos en dejar estas inversiones en el segundo año, previo a las elecciones, se convertirá, aunque para muchos ya es, un verdadero dolor de cabeza, pero a esto súmele la ineficiencia de la Secretaría de Desarrollo Urbano y su titular, Claudio Sáinz David, quien ocupa el cargo desde enero de 2003.
Y frente a todo, el mismo Estado ha tratado de justificarse por boca de su secretario general de Gobierno, Héctor Pérez Plazola, quien haciendo alarde de desconocimiento de los procesos de contratación de obra, afirmó que el problema de los incumplimientos de obra ha sido dar a conocer fechas. “El error principal es dar fechas de conclusión a veces hasta antes de empezar”, dice, cuando todas las licitaciones que se hacen de obras deben incluir, obligadamente, eso, una fecha de conclusión.

*Profesor investigador del CUAAD