Sin freno accidentes viales en la ZMG

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Los accidentes automovilísticos ocasionados por conductores con algún grado de alcohol en la sangre, no disminuirán en la zona metropolitana de Guadalajara (ZMG), pues falta educación vial adecuada, así como coordinación entre las diversas instituciones para crear programas conjuntos que resuelvan este problema de salud pública.
En la urbe, cuatro de cada 10 personas sufren percances en los que interviene el consumo de bebidas embriagantes y cuyas consecuencias son graves, apuntó el investigador del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Alfredo Celis de la Rosa.
El director del Servicio Médico Forense (Semefo), Mario Rivas Souza, indicó que de enero a abril de 2005, 230 personas fallecieron por accidentes viales en la ZMG. En lo que va del año, 141 de los casos han dado positivo a la presencia de alcohol y 315, negativo.
Rivas Souza aseveró que “el problema no desaparecerá porque no hay una verdadera educación vial. Esta situación no ha disminuido en ningún año. Por el contrario, aumenta, pues existen más coches y la gente va más aprisa”.
Sin embargo, las cifras no reflejan todos los daños a la integridad corporal de víctimas y victimarios, al patrimonio y la moral de las familias, indicó el director del programa “No corras riesgos”, del ayuntamiento de Zapopan, Felipe Ocegueda Barragán.
El proyecto fue implementado en mayo de 2004, por el alto índice de jóvenes que murieron en percances por estas causas. “Un conductor alcoholizado tiene 17 veces más probabilidades de accidentarse que una persona en sus cinco sentidos”.
Ocegueda Barragán reconoció que para solucionar el problema ha faltado coordinación entre instancias, niveles de gobierno, empresas y ciudadanía.
Para el investigador universitario Celis de la Rosa, ello repercute en el gasto de tiempo y recursos. “El programa de Zapopan podrá ser interesante, pero no vemos sus beneficios por el movimiento vehicular que hay en todos los municipios”.
Según el director de Operaciones de la antigua villa maicera, faltan estadísticas al respecto en los distintos niveles de gobierno.
“Todavía existe una cultura de impunidad en el país. El problema debe afrontarse empezando por quien maneja un auto, para que conozca sus responsabilidades. Por ejemplo, las licencias de manejo son otorgadas con facilidad, y no se trata de echarle la culpa a la Secretaría de Vialidad, es algo que permea a toda la comunidad”.
Celis de la Rosa indicó que la legislación es condescendiente. En otros países cuando una persona bajo los efectos del alcohol atropella a alguien, debe pagar daños o bien se le retira el permiso de manejo, mientras que en México la gente solo paga su multa y puede seguir circulando.
Los especialistas coincidieron en que el uso del alcoholímetro sería una buena alternativa para inhibir la pareja volante-alcohol. Sin embargo, hasta el momento la legislación no la ha incluido como una medida para precisar el grado de alcohol en la sangre.
No obstante, el problema es de fondo: debe haber más educación, prevención, rigor al aplicar la norma y otras medidas tendientes a sancionar con mayor determinación a quienes infringen la ley y ponen en riesgo su vida y la de los demás.
Celis de la Rosa consideró que otro de los factores es la gran cantidad de intereses económicos que intervienen. Es un asunto mundial, por este motivo se requiere cambiar la visión de las cosas e implementar mecanismos que han funcionado en otras partes, como prohibir la publicidad de bebidas embriagantes en medios de comunicación y en eventos deportivos.
“Otro punto que daría resultados es el control de la velocidad, pues no es lo mismo una colisión a 60 que a 120 kilómetros por hora”.
A la fecha, dijo, no ha visto un programa bien planeado, evaluado y que vaya directo al problema, pues las acciones preventivas se han quedado más en el discurso.
“Desconozco el programa ‘No corras riesgos’. Mi opinión personal es que las intervenciones que se basan en el proceso educativo son menos exitosas que las que incluyen acciones educativas y legislativas”.

En más de la mitad de los accidentes viales interviene el alcohol
En la zona metropolitana, la primera causa de muerte entre personas de 15 a 35 años son los accidentes viales? De estos, en cerca de la mitad está involucrado el alcohol, ya sea en la víctima o el victimario, dijo el director del Centro de estudios de alcoholismo y adicciones, del CUCS, Octavio Campollo.
En Jalisco 67 por ciento de las personas reporta que ha ingerido o ingiere alcohol, sin ser alcohólicas, mientras que entre el 17 y 25 por ciento abusa del alcohol.
“El grupo más vulnerable en el uso de sustancias como alcohol y tabaco es el de los jóvenes. Al ingerir un par de cervezas, el sujeto empieza a tomar riesgos que pueden provocar accidentes, pues pierde inhibiciones y presenta alteraciones en su juicio”.
El reglamento de los servicios de vialidad, tránsito y transporte de Jalisco incluye como infracción grave, conducir un vehículo de motor en estado de ebriedad o bajo la influencia de psicotrópicos.
El nivel de alcohol en la sangre no debe exceder a 0.6 gramos por litro, lo que equivale a dos cervezas. “Si la ingesta supera esa cifra es fácil que el consumidor pierda el control, tenga visión borrosa y sus reflejos disminuyan”.
En este campo, consideró, falta mucho por hacer: “somos una sociedad que permite el consumo de bebidas embriagantes, pero quienes deben intervenir, no lo hacen”.