Seguridad universitaria

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    Tolerancia cero
    A un año de que la Coordinación de Seguridad Universitaria (CSU) implantara el sistema de vigilancia y control de acceso escolar en el área del Tecnológico y en algunas preparatorias de la Universidad de Guadalajara, ya pueden medirse varios logros.
    “En el caso del Tecnológico, había muchas quejas de que cierta gente hacía transacciones ilegales o consumía drogas, con frecuencia a la vista de todos, y por temor nadie les decía nada, pero eso ya se acabó”, señala el ingeniero Francisco Javier ívalos Aguilar, secretario de la CSU.
    Añade que con la credencialización hecha en algunas preparatorias, ningún estudiante, “de cualquier organización estudiantil”, puede ingresar sin presentar una identificación. Además, han aplicado el sistema de “cero tolerancia”, para evitar desórdenes, conductas antisociales, consumo de drogas o el ingreso de alumnos con bebidas embriagantes, suestión recurrente en años anteriores.
    Tan intensa ha sido la vigilancia que, dice, ya han puesto en manos de las autoridades a más de cien individuos, algunos como presuntos distribuidores de droga, a quienes han sorprendido violando las normas universitarias en sitios aledaños al Politécnico, en los jardines de la unidad deportiva y en el CUCEI.
    Aun cuando la zona era considerada de “alto riesgo” por el robo de automóviles, “en todo el año solo reportamos la desaparición del vehículo de un maestro, lo cual pudiera haberse tratado de una broma, pues lo encontraron cuadras más adelante”.

    Vigilancia externa
    ívalos Aguilar menciona que una de las acciones que han implementado es la vigilancia externa de los planteles universitarios, gracias a los acuerdos que han suscrito con los ayuntamientos de Guadalajara, Tlaquepaque y Zapopan, a fin de que los estudiantes se sientan tranquilos al salir de clases.
    Las autoridades vigilan que exista mejor alumbrado, que no expidan bebidas alcohólicas a los menores de edad ni haya venta de drogas fuera del plantel, cuidan que los puestos ambulantes tengan sus permisos en regla y las patrullas estén al pendiente de cualquier contingencia, sobre todo a las horas pico, con la entrada y salida de alumnos.
    “Todas estas acciones las realizamos en las zonas con mayor incidencia delictiva, como el Tecnológico, la Preparatoria de Jalisco, las prepas 2, 3, 4, 6, 8 y 11, con aproximadamente 80 o 90 elementos, incluidos a los de la zona perimetral de Belenes, el Centro Cultural Universitario y rectoría”.
    Seguridad en el CUCEI
    Las 32 mil personas que a diario concurren al área del Tecnológico, obligaron a las autoridades universitarias a normar la convivencia y fomentar la seguridad para alumnos, trabajadores y académicos.
    En opinión del rector del CUCEI, doctor Víctor González ílvarez, una de las acciones primordiales para “bajar el índice de asaltos, robos y delincuencia en general que hemos tenido en este último año”, al interior del plantel y en sus alrededores, fue la contratación de una empresa de seguridad privada y los acuerdos alcanzados con el ayuntamiento de Guadalajara.
    “Estos acuerdos, en los que incluso estuvo presente el alcalde tapatío, Emilio González Márquez, incluyeron resolver problemas tan básicos como el alumbrado público, para así evitar que algunos se escondieran en la oscuridad con el fin de cometer sus fechorías. Ahora no ha sido tan fácil para ellos hacer su negocio”.
    Además, el ayuntamiento destinó una patrulla de policía con la misión exclusiva de vigilar los alrededores del Tecnológico, en especial los tendejones, tiendas de abarrotes y comercios ilegales que puedan vender bebidas o sustancias prohibidas.
    “Estamos por implementar una campaña para que la gente denuncie sin temor los actos delictivos que vea a su alrededor. Queremos que de manera tajante terminen los delitos en nuestras escuelas. Esa ha sido una preocupación básica y deseamos que la comunidad universitaria tenga conciencia de ello”.

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