Racismo alimentado de ignorancia

    436

    Hace algunos días escuché una conversación mientras iba rumbo a mi casa en el camión. Eran dos adolescentes hablando acerca de Canadá y, de repente, uno dice: “No, la capital de Canadá es Ottawa, ¡Qué indio eres!” La frase “¡Qué indio eres!” ha quedado resonando en mi cabeza por días.
    Jamás he conocido a un mexicano que no se sienta orgulloso de sus raíces indígenas (Olmecas, Aztecas, Mayas), pero nos sentimos ofendidos si somos llamados “indios”. ¿No es esto un poco contradictorio?
    Todos queremos de alguna manera u otra ser blancos, nadie quiere ser indio o negro. Utilizar la palabra “indio”, en México, se ha vuelto una ofensa muy común y para mi gusto hasta racista, no nada más ofendemos a otra persona utilizando la palabra de forma peyorativa, sino que nos ofendemos también a nosotros mismos, ya que todos llevamos la sangre indígena corriendo por nuestras venas.
    No debemos olvidar que los mexicanos somos la mezcla de indígenas, blancos, negros y moros, y cada una de estas razas merece respeto. Llego a la conclusión de que vivimos en una sociedad racista alimentada por la ignorancia y la mercadotecnia.

    Artículo anteriorLaura Félix
    Artículo siguientePensando