Psicólogos mediadores frente al nuevo modelo de justicia penal

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En un mes, México estará llevando a la práctica una nueva forma de hacer justicia. Nos referimos al nuevo Modelo de Justicia Penal. Dicho modelo considera, particularmente y entre otras cuestiones favorables, la modalidad conocida como Métodos Alternos de Solución de Controversias (MASC). Esto implicará que la mayoría de los casos llevados a los tribunales serán materia de mediación, entendida ésta como el mecanismo mediante el cual los casos susceptibles de alguna denuncia y que no sean delitos de alto impacto, se tratarán en una mesa de negociación frente a un especialista certificado en materia de métodos alternos que logre llevar a los involucrados a un acuerdo favorable. Una vez elaborado dicho convenio, será validado por el Instituto de Justicia Alternativa y posterior a ello la autoridad competente tomará este hecho como cosa juzgada. Lo interesante de esta metodología jurídica consiste en resolver los conflictos por la vía pacífica y civilizada.

Con los Métodos Alternos de Solución de Controversias no existe la figura de ganador ni perdedor, y menos de un juzgador. Ahora existen acuerdos, y para llegar a éstos las personas aprenderán a ejercer un nivel de responsabilidad pleno, ya que las partes se deben ver a los ojos, comunicarse y tomar decisiones. Finalmente serán las únicas responsables de resolver el problema.

Otra bondad de los Métodos Alternos de Solución de Controversias consiste en que disciplinas epistemológicamente antagónicas entre sí deberán involucrarse de manera interdisciplinaria, tal y como lo marcan los nuevos paradigmas de la ciencia. Las disciplinas conocidas como hipotéticas deductivas y hermenéutico dialécticas, hoy deberán confluir para la formación de un buen mediador. Éste deberá conocer herramientas de la psicología, tales como el manejo de la frustración, control de impulsos, técnicas de comunicación, programación neurolingüística, manejo de emociones, empatía y un pensamiento más holístico de la concepción del mundo y del ser humano, entre otras cuestiones. Además, un mediador debe contar con el conocimiento legal del hecho, principios jurídicos, límites y alcances constitucionales. Por tanto es un profesional completo, y su labor es de importancia y trascendencia.

Hace cuatro años comenzamos un movimiento conocido como RED de Psicólogos Mediadores, al que hoy muchos psicólogos se han sumado. Hemos compartido con varios compañeros experiencias y conocimientos de la materia, así como colegas de distintas áreas de la psicología nos han solicitado capacitación y apoyo para certificarse como mediadores, ya que uno de los principales requisitos para ser prestador de servicio del método alterno certificado, como lo marca la ley, es contar con una licenciatura.

El psicólogo, por la naturaleza de su profesión, cuenta con herramientas fundamentales que le permiten ser un excelente mediador de conflictos. Por tal motivo es necesario que se acerque a esta nueva modalidad profesional. El Colegio Estatal de Psicólogos en Intervención, A. C., conjuntamente con el Instituto de Justicia Alternativa, a través de su director general, Pedro Bernardo Carvajal Maldonado, pionero en el ejercicio de los métodos alternos en México y mediador desde hace muchos años; el doctor Emiliano Magallanes, director de Capacitación y Difusión, y Delia Pérez Guerrero, psicóloga del área de métodos alternos y la Coordinación de Capacitación, estamos realizando un trabajo muy consistente en materia de difusión y capacitación por todo el estado, en universidades, dependencias oficiales, organismos sociales, etcétera. También nos hemos dado a la tarea de promover la cultura de paz en las niñas, niños y adolescentes, con la finalidad de difundir las bondades de los métodos alternos.

El psicólogo jugará un papel protagónico en este tema, y por tal motivo necesitamos de mediadores competentes, que cuenten con habilidades para resolver situaciones de forma serendipica, tener actitudes, ser respetuosos, con madurez emocional y que no personalicen los problemas, con conocimientos, doctos en la materia de los MASC, y que estén convencidos del concepto deontológico de la cultura de paz.