No llores por Kirchner Argentina

88

La Casa Rosada quedó vacía luego de cartas, flores, pancartas y gritos de aliento a Cristina Fernández de Kirchner, presidenta de Argentina y viuda desde el pasado miércoles 29 de octubre. Desolación.
En México la noticia fue muy poco difundida. Hay suspicacia por la ausencia de Felipe Calderón en el funeral. Se duda de su poca comparecencia, a través de un comunicado de prensa, ante un hecho de tal magnitud para la mayoría de los países de América Latina y el resto del mundo. Obama llamó a Cristina Fernández. El venezolano Hugo Chávez tomó la cabeza de la presidenta entre sus manos y consoló el llanto que ella desprendía. El presidente brasileño Lula la abrazó frente al ataúd. El colombiano Juan Manuel Santos, imposible de identificar y triste por su cara que simula una sonrisa constante, también se acongojó.
El presidente del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek y José Luis Rodríguez Zapatero desde España expresaron sus condolencias en público, también mostraron sus condolencias los líderes de Gran Bretaña, Rusia y el resto de Latinoamérica. El canal de noticias CNN dedicó un especial que duró todo el día, al hablar con fuentes argentinas y enviados especiales. Mostró las marchas de la gente que se congregaba en el obelisco de la 9 de julio, como si Argentina hubiese ganado la Copa del Mundo, hoy con un fin más triste, con carteles de “No festejen glorias, hay Kirchner para rato. Peronismo militante”. Emulando la continuidad de una ideología que se refuerza tras la muerte de su líder, como en el caso del Che Guevara, entre muchos otros.
La Casa Rosada abrió un espacio en YouTube. Los videos que subió fueron los distintos momentos de arribos de presidentes al funeral. Diego Maradona y diversos personajes famosos del país también asistieron. Luego de una semana la actividad del ejecutivo argentino se ha retomado, quitando por completo todo video relacionado con el sorpresivo fallecimiento y dejando solamente videos que cuentan las distintas medidas que se llevan a cabo en el país. Sólo quedó el sesgo de la cadena nacional que la presidenta hizo luego de cinco días, dando gracias a los ciudadanos.
“Néstor”, hombre de espalda ancha, nariz aguileña y ojos desviados, actitud perseverante, esperanzadora y desconocido para muchos. Fue el hombre que llegó al poder en Argentina cuando el país sudamericano se hundía en arenas movedizas. Fue Kirchner quien pudo tomar de la nación el único dedo que quedaba fuera de la arena para sacarla y salvarla.
Ideas socialistas que salvaron a una Argentina que ya no sabía de identidades ni de ideologías, que sólo quería comer, trabajar, estudiar, vivir. Que escuchaba los discursos del expresiente por cadena nacional, esperando que ese hombre, sólo él, les dijera la clave, el pronóstico. Lo que iba a pasar.
El primer hombre en dar lugar, recibir y escuchar a abuelas y madres de Plaza de Mayo, abuelas y madres de personas desaparecidas en la dictadura militar de de Jorge Rafael Videla. Mujeres que marchan incesantemente cada miércoles en la Plaza de Mayo, situada exactamente en frente de la Casa Rosada. Mujeres que siguen pidiendo justicia y reivindicación por sus hijos y nietos desaparecidos. Kirchner no sólo les abrió las puertas sino que estableció que el 24 de marzo, que ya era considerado el Día nacional de la Memoria por la verdad y la Justicia (Recordatorio del último golpe de Estado), fuera no laborable. Este hecho representó lo imprescindible para la memoria del país.
El creador de la “Era K” se fue dejando a Cristina con menos fuerza y un panorama de incertidumbre en prácticamente todos los ámbitos del país. Cristina ya no es Fernández de Kirchner, ahora Cristina es sólo Fernández.
Esa foto en que Cristina, más joven, con vestido blanco y pelo más corto, sosteniendo el bastón de mando entregado por Néstor Kirchner, símbolo de lo que sería la postergación del kirchnerismo sonriendo triunfantes, es compartida por toda la ciudad, recordando a éste hombre que es considerado un héroe en este momento.
Eduardo Galeano dijo, tras la muerte del ex presidente argentino, “algunos fuegos arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear y quien se acerca se enciende. Néstor Kirchner fue uno de esos fuegos y será difícil apagarlo”.