Medicinas desde las plantas

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    Investigadores de distintas universidades, entre éstas la UdeG, a través del Centro Universitario de Tonalá

    (CUTonalá), detectaron los compuestos farmacológicos de plantas como las orquídeas, el apio, marrubio, perejil y cacao, para luego abrir la posibilidad de elaborar medicamentos para enfermedades como la diabetes, hipertensión y dislipidemias (concentraciones anormales de algunas grasas en la sangre, como colesterol y triglicéridos).

    Los investigadores determinaron que las orquídeas, el apio, marrubio y perejil, utilizados para la hipertensión arterial, tienen compuestos que sirven para relajar la musculatura de los vasos sanguíneos. Esto quiere decir que los niveles de presión arterial pueden disminuir, afirmó Jorge Vergara Galicia, investigador de CUTonalá, quien participa en el proyecto “Estudio de plantas medicinales del sureste de México para el tratamiento de enfermedades crónico degenerativas”.

    De las empleadas para el tratamiento de diabetes, como el ricino y apio obtuvieron compuestos que reducen los niveles de glucosa en sangre, y del cacao, además de otros que tienen la capacidad de disminuir niveles de glucosa, presión arterial, triglicéridos y colesterol.

    En la investigación están involucrados también Álvaro Tovar Cuevas, académico de la División de Ciencias de la Salud, de CUTonalá; Ángel Sierra Ovando, de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, y Rolffy Ortiz Andrade y Amanda Sánchez, de la Universidad Autónoma de Yucatán.

    Los investigadores de la UdeG trabajaron en la evaluación farmacológica en modelos animales y de tejido, además de ensayos in vitro, una vez purificados los compuestos.

    La identificación de los compuestos implicó para el equipo alrededor de un año de trabajo, mediante el empleo de diferentes técnicas analíticas. La investigación inició en 2009 y actualmente está en etapa de optimización, que toma como base las estructuras químicas naturales para manipularlas en el laboratorio de manera que puedan ser modificadas para incrementar su actividad farmacológica y mejorar sus propiedades de absorción en el organismo, para que se metabolicen y puedan ser eliminados del mismo.

    El proyecto es financiado por la universidad y gobierno del estado de Tabasco y la iniciativa privada. La UdeG apoya con la utilización de su infraestructura, específicamente los laboratorios ubicados en División de Ciencias de la Salud, de CUTonalá.

    Uno de los mayores retos para los investigadores fue dialogar con personas de comunidades de Yucatán, Quintana Roo y parte de Tabasco que usan las plantas analizadas para que informaran para qué enfermedades las emplean.

    Los investigadores piensan, a partir del segundo semestre de este año, replicar el estudio en Jalisco, ya que han identificado que en algunas comunidades indígenas usan plantas medicinales de manera tradicional, y para mayo de 2018 tener los primeros resultados.

    Al equipo existente se incorporarán más investigadores de la UdeG, como Rosario Ruiz, del Centro Universitario de la Salud (CUCS); Daniel Hernández Ortega e Iván López Pérez, de CUTonalá.

    Las enfermedades en que se enfocarían los investigadores son diabetes, hipertensión, dislipidemias y obesidad.

    Los investigadores participantes tendrán que visitar las comunidades, entrevistar a alrededor de unas cien personas para identificar qué plantas usan para el tratamiento de estas enfermedades, y, posteriormente evaluarlas para verificar si tienen o no los efectos deseados.