Luis Nicolau Hinojosa

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    Fue uno de los ganadores en un concurso de brokers (corredores de bolsa) organizado por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y en el que participaron alumnos de 14 universidades distribuidas en ocho estados.
    Luis Nicolau Hinojosa egresó de la carrera de administración y sistemas, en diciembre. Ahora toma un curso para alcanzar su titulación, en el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA).
    Los conocimientos adquiridos en esta casa de estudios contribuyeron a su actuación sobresaliente, perfilándose como un corredor de bolsa de los buenos.
    “Se trataba de invertir en Forex, en el mercado de futuros y en el de capitales. Nos dieron (de manera ficticia) 12 millones de dólares. Mi equipo y yo logramos triplicar el dinero. Llegamos a los 39 millones, pero hubo quienes solo consiguieron 17. El triunfo fue arrollador.
    “Tuve que trabajar noche y día, al pendiente de lo que sucedía en los mercados de divisas, de futuros y Forex”. Primero abren los mercados de Estados Unidos, luego Australia, Asia, Europa… y entonces vuelve a abrir Estados Unidos. No descansan.
    Jugar en la bolsa de valores para Luis es tan emocionante como apostar en unas carreras de caballos. Solo que aquí necesita ciertos conocimientos: saber los estados financieros de las empresas que cotizan para determinar si sus acciones subirán o bajarán, por ejemplo. Claro, esto puede ser deducido, pero a veces las compañías se desploman porque sí, de repente. De ahí el riesgo.
    Luis externó que desde niño sintió fascinación por las finanzas y la bolsa de valores. “Cuando veía las películas donde sacaban a gente arriesgando su dinero y veía la emoción que sentían, yo pensaba: ‘eso quiero ser de grande’”.
    Para ser un agente de bolsa, confiesa Luis, hay que tener estómago, saber perder y también ganar.
    En lo inmediato, su plan es conseguir la certificación como broker en Estados Unidos. “Para ello debo viajar a Miami y tomar un curso que cuesta alrededor de dos mil 500 dólares. Me interesa sacar la licencia solo con fines curriculares, pues para trabajar en México y operar mercados financieros norteamericanos no es necesario contar con una.
    “Hace poco gané un viaje para ir a Las Vegas, en una compra de vinos, y lo cambié por un boleto a Miami. Además, ya tengo el dinero para certificarme como broker”.
    Un corredor de bolsa en México, tiene mucho futuro. “El 82 por ciento de las personas con ahorros en el banco ganan intereses ínfimos. La gente desea obtener mayores rendimientos y un broker puede ayudarles”.
    Sin embargo, uno de los obstáculos es la escasa cultura financiera que hay en el país. “La gente prefiere guardar su dinero bajo el colchón”.
    Luis visualiza un futuro bastante prometedor. “Hay que confiar en las metas que uno tiene en la vida, y en la suerte, porque si no lo haces, es seguro que no te irá bien. Tal vez haya pocos brokers en el país, pero si uno se esfuerza por conseguir sus metas, el universo conspirará para que pueda lograrlo. Yo sé que tengo madera para esto”.
    Ahora quiere estudiar una maestría, ya sea en economía o finanzas. “Los países a donde me gustaría ir son España o Estados Unidos”.

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