Letras rebeldes

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Luego de poco más de un año de creado el sello editorial del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Guadalajara con la finalidad de publicar y difundir, hacia el interior de la universidad y hacia otros espacios, el resultado del trabajo académico y creativo de nuestros afiliados, hemos decidido dar otro paso y lanzar una nueva colección de libros formada, esta vez, por obras clásicas universales de gran valor artístico e histórico que resultan ideales para iniciar una fascinante exploración literaria.

Aspiramos a captar nuevos lectores, y en el STAUdeG estamos convencidos de que una sociedad que quiere mejores niveles de vida para sí misma no sólo debe resolver la provisión de alimento, medicamentos, vivienda y empleo, debe también arreglar las cosas de modo tal que la cultura sea parte del menú esencial. La cultura es el gran articulador de la educación complementaria que no se adquiere en las aulas, y a veces ni siquiera en el seno familiar. Es un universo y al mismo tiempo una guía, para orientar la búsqueda personal y con los amigos, que reditúa cuando logramos encontrar un acceso generoso y convidante. La cultura es alimento para el alma y la literatura es parte fundamental de ella.

Por tal motivo, el acceso a la cultura expresada en forma de buena literatura es un camino a ideas y valores esenciales y constitutivos del hombre nuevo (o del hombre que siempre debimos ser), tales como: la solidaridad, la igualdad, la justicia y la libertad, todo lo cual resulta indispensable para el desarrollo de una convivencia social fundamentada en mejores referentes que aquellos que nos parecen dominar en la actualidad (individualismo, competencia, etcétera). Sin una educación informal enriquecida por la diversidad que abre la literatura, la educación formal resulta insuficiente y malamente sesgada.

Una persona que lee es un ciudadano que comparte ideas y de muchos modos posibles las recrea, las cuestiona y las disemina; puede ser un crítico feroz de ideologías nocivas y un promotor de nuevas utopías. La entrada a los universos de la literatura provee de innumerables recursos para socializar aquello que se piensa, se siente y se sueña.

La literatura también es proveedora de entendimiento de las raíces que constituyen la esencia humana y pueden hacer crecer la conciencia más allá del espacio y el tiempo que fundamentan el pasado y el presente. La buena literatura tiene como consecuencia inevitable el surgimiento de personas que dudan y cuestionan, y en esa medida resultan mejores ciudadanos que aquellas que sólo asienten y aplauden. Gracias a la literatura se aprende a entender que lo imposible para algunos es un mundo de posibilidades para otros, que aquello que se da por sentado y evidente puede resultar tramposo e inconveniente. Abrevar en la literatura forma el hábito del pensamiento crítico que tarde o temprano advierte sobre la necesidad de defender y exigir los derechos propios y los de quienes nos rodean y también alecciona sobre la importancia de cumplir con los deberes que como ciudadanos y pueblos se adquieren.

En esta era de postmodernidad alienante y homogenizadora, atreverse a buscar un discurso propio y original mediante visitas reiteradas a la buena literatura es un acto revolucionario y subversivo, es un acto de rebeldía, por lo tanto, las letras que acompañan este despertar, son letras rebeldes, de ahí el nombre de esta colección.

Los primeros títulos de esta serie son Cuentos de amor, locura y muerte, del uruguayo Horacio Quiroga; Capitán de quince años, del francés Jules Verne y El tulipán negro del también francés Alexander Dumas. Sobre estos autores y la importancia de su obra volveré a escribir en futuras colaboraciones.

Para terminar, deseo invitar a los amables lectores a que estén pendientes en los próximos días de la presentación de esta colección de distribución gratuita, así como del lanzamiento de una intensa campaña de lectura, ojalá  que cada lector encuentre el libro adecuado y que cada libro encuentre al lector apropiado.