La percepción de la seguridad pública

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Ante la ola de violencia y criminalidad que se vive en México —cada vez más presente en la percepción ciudadana a partir de la desaparición forzada de los 43 normalistas del municipio de Ayotzinapa o de las muertes en Tlatlaya—, la preocupación por la inseguridad crece ante la evidente falla de las autoridades para colocar el respeto a los derechos humanos y las garantías individuales como una prioridad, esto aunado a la prevalencia de la impunidad y la corrupción.

La seguridad es parte fundamental del bienestar de una sociedad, por ello, para conocer la percepción de los ciudadanos al respecto, desde septiembre de 2013 se ha realizado la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU). El primer esfuerzo para conocer el nivel de victimización de la población en el país inició en 1988, con una encuesta sobre Incidencia Delictiva en el Distrito Federal y el Estado de México; actualmente la ENSU se plantea como un instrumento que afina la medición de los indicadores de seguridad pública en 35 zonas urbanas de México y su aplicación es trimestral.

De acuerdo con los resultados del pasado mes de marzo de la citada encuesta, existe una constante preocupación de los ciudadanos ante los sucesos que ocurren en todo el país, muestra de ello es que poco más del 69 por ciento de la población mayor de 18 años considera que vivir en su ciudad es inseguro. Los resultados no han cambiado mucho respecto a los de 2015, cuando alrededor del 67 por ciento de la población consideraba su localidad como insegura; asimismo se reporta que las ciudades donde la población ha tenido una mayor percepción de inseguridad son: Villahermosa (89.7 por ciento), Ciudad de México (87.4 por ciento) y Acapulco de Juárez  (85.8 por ciento), mientras que en Guadalajara dicha medición es del 66.1 por ciento, cifra muy cercana al promedio; en el otro extremo se encuentran ciudades como Tepic, Campeche y Mérida con 30, 43.2 y 44. 5 por ciento respectivamente.

En la ENSU de este año se incorporaron además nuevos campos de análisis, como la percepción de inseguridad en espacios específicos, por ello ahora se informa que el 80 por ciento de la población encuestada considera sentirse insegura cuando va al cajero automático, un poco más del 72 por ciento en el transporte público y el 64 por ciento en el banco.

El problema de la inseguridad ha provocado que las personas tengan cambios en su rutina diaria, por ejemplo, modificar sus hábitos respecto a llevar objetos de valor como joyas, dinero o tarjetas de crédito o débito, por el temor de ser presas de la delincuencia. El tema de inseguridad, percibida siempre de forma negativa, puede afectar aspectos como el turismo y la inversión extranjera en el país, como se menciona con frecuencia en los medios de comunicación.

La encuesta captó por primera vez la percepción de la población respecto a cuáles creen que son los problemas más importantes de su ciudad; los resultados revelaron que cerca del 80 por ciento considera que los baches en calles y avenidas, mientras que el 67 por ciento consideró que es la delincuencia, expresamente reflejada en robos, secuestros y extorsiones, entre otros delitos.

Cabe señalar que, a pesar de que se trabaja en el mejoramiento de las instituciones de seguridad pública y de impartición de justicia, la credibilidad de éstas entre la población es mínima, pues sólo el 25 por ciento de las personas considera que el gobierno de sus ciudades es muy efectivo o algo efectivo para resolver los problemas importantes.

El reto que tienen las ciudades de México para solucionar los problemas de inseguridad es complejo, pues se requiere una coordinación de todos los órganos relacionados con la seguridad y la impartición de justicia en los tres niveles de gobierno, además de un combate efectivo a la corrupción y la impunidad.

Se resalta en la multicitada encuesta que el 34 por ciento de la población encuestada consideró que la situación seguirá igual de mal, mientras que un poco más del 33 por ciento indicó que es más probable que empeore en el próximo año. Sin embargo, a pesar de los hechos ocurridos en los últimos años, hay personas que consideran lo contrario pues el 11 por ciento cree que en el próximo año la situación seguirá igual de bien y cerca del 19 por ciento que la situación mejorará en el futuro próximo.

La verdad es que la inseguridad nos ha avasallado y sin el apoyo de las instituciones para un acceso igualitario y eficaz a la justicia la situación no cambiará, se requiere de un verdadero Estado de derecho que es la base de un estado democrático.