La mentira como intermediario

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Privar a alguien de lo que goza y tiene, desposeerle de ello con violencia, es la definición que arroja la Real Academia Española cuando se teclea la palabra “despojar”. Una acción que enfrentan miles de jaliscienses, porque la reforma al artículo 27, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, sobre la propiedad de las tierras y el reparto de aguas, intensificó el despojo en Jalisco y México.
“Carlos Salinas de Gortari tuvo la idea de privatizar las tierras ejidales para que entraran al comercio. Esa fue una exigencia para que se aprobara el Tratado de Libre Comercio”, asegura Rubén Ávila Marín, abogado experto en asuntos agrarios, durante el foro “La intensificación del despojo”, realizado en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).
Ávila Marín comentó que para justificar la reforma al artículo 27, el ex presidente Salinas de Gortari prometió a los campesinos que “los llevaría al primer mundo”.
“Lo peor que pasó con la reforma al artículo 27 constitucional fue que al permitir que la tierra entrara al comercio, todas las tierras que están alrededor de las costas, alrededor de las ciudades en desarrollo y las tierras que son productivas, obligaron a los campesinos a venderlas. Los obligaron, porque les metieron la ambición del dinero: son despojos legales”.
Esta práctica continúa en varias partes de Jalisco. Ejemplos de ello son Mezcala, que se enfrenta al afán de la construcción de complejos turísticos; la defensa del pueblo de Temacapulín ante la construcción de la presa el Zapotillo; la instalación de empresas en el Salto y la construcción de un macrolibramiento en Juanaca-tlán… Y la lista continúa.
La denuncia fue el hilo conductor del foro, pero concluyeron que a pesar de las amenazas e intereses de unos cuantos, seguirán la lucha por la preservación de tierras y recursos naturales.

Santa Cruz de las Flores, Tlajomulco de Zúñiga
Tlajomulco de Zúñiga es un municipio que ha registrado mayor índice de crecimiento en pocos años. 237 por ciento en los últimos 10, según el Sistema de Información Estadística y Geografía de Jalisco, SIEG. Ante este panorama, algunos vecinos reclaman la omisión de medidas de protección ambiental y recursos naturales en Santa Cruz de las Flores.
“Algunos ejidatarios les están comprando las tierras con engaños. El trato que están haciendo va con mucha ventaja para los compradores, que prometen darán empleos a la población con la construcción de empresas, pero los salarios siempre son bajos. A mí un tiempo me estuvieron insistiendo mucho”, comenta Gabriel Gallegos, de 62 años de edad, habitante de Santa Cruz de las Flores.
“Los presionan, los están engañando: que es mejor que vendan, para que agarren un dinerito, que al cabo las tierras ya no dan nada. Yo les dije que realmente era absurdo vender tierras que son para la producción de alimentos. Esas tierras dan lo que sembremos: maíz, sorgo, hortaliza. Todo se produce”.
Actualmente algunos pobladores decidieron ocupar sus parcelas con siembra de maíz y regresar al conocimiento ancestral.

Bosque Nixticuil
En el bosque el Nixticuil, ubicado en el noroeste de la zona metropolitana de Guadalajara, pretenden desarrollar proyectos de construcción habitacional. Sin embargo, el comité Salvabosque Tigre II, formado por vecinos, lucha desde 2005 para que uno de los bosques originarios de Jalisco sea respetado.
A pesar de la resistencia, la construcción del proyecto inmobiliario Mirasierra continúa. “La construcción en una zona de mil hectáreas implicaría derribar al menos 25 mil árboles para dar paso a la construcción de 22 mil casas, campos de golf y centros comerciales”, comenta Sofía Herrera, integrante del comité.
Sofía denuncia que en presión para que el proyecto prosiga, el comité ha registrado 21 incendios forestales provocados en los últimos ocho años, además de recibir amenazas y censura de medios de comunicación.
Los integrantes del comité se organizan, informan y denuncian a través de la página: http://comitesalvabosquetigre2.blogspot.mx/

Pueblo wixárika
La comunidad wixárika se localiza en la sierra Occidental, entre los estados de Jalisco, Nayarit y Durango.
Santos de la Cruz, presidente del comisariado de la comunidad autónoma de Bancos de San Hipólito, dijo que el 24 de mayo corrió la noticia por México y todo el mundo que Wirikuta estaba a salvo, pero las concesiones mineras aún siguen vigentes.
“Wirikuta está desmembrada por varios lotes mineros, por muchas concesiones mineras. Actualmente son 79. Resulta muy triste, porque es nuestro santuario. 75 por ciento sigue concesionado en Wirikuta”, dijo Santos de la Cruz.
A través del blog: http://salvemoswirikuta.blogspot.mx/informan la situación de Wirikuta.

Costa de Jalisco
En la costa de Jalisco también hay casos de privatización y desalojo. Tres ejemplos son Chamela, Tenacatita y playa Careyitos, dice Salvador Magaña Martínez, representante de los pueblos de la costa de Jalisco.
Algunas empresas que pretenden desarrollar el proyecto turístico Zafiro en Chamela, iniciaron una ofensiva contra los pobladores desde 2010.
En Tenacatita el mismo año desalojaron a cientos de habitantes que con esfuerzo lograron durante más de 10 décadas la construcción de una infraestructura turística.
El despojo más reciente de la costa de Jalisco fue en la playa Cayeritos, en julio de 2012. En esta playa existe una cooperativa de pescadores, la cual tenía una concesión, pero la empresa Imágenes y Espectáculos de Lujo, S. A de C. V. obtuvo una concesión que se empalmó con la de los pescadores.
“A la fecha la concesión ya la tienen prácticamente perdida los pescadores, porque después del asesinato de su líder, la defensa quedó acéfala. Por otra parte, los desarrolladores siguen favorecidos por la opacidad y complicidad de las autoridades federales”, manifestó Salvador Magaña.
Barranca del río Santiago
En la barranca del río Santiago, ubicada al norte de la zona metropolitana de Guadalajara, los pobladores también se ven afectados.
“Una docena de pueblos (Milpillas, San Lorenzo, Huaxtla, La Soledad, Ixcatán, Paso del Grande, San José, Los Camachos, Ex hacienda del Lazo, San Isidro, San Esteban Tateposco y Copala) luchamos contra el despojo que nos contamina y envenena la vida”, comenta José Casillas, representante de los pueblos de la barranca.
“El gobierno y los empresarios decidieron ubicar varios basureros en esa zona (Taray y Copalita), con lo que condenaron a muerte a los ríos y sus alrededores”.
Los pobladores se reúnen, hacen bloqueos y plantones para denunciar la situación que viven todos los días.

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