La convicción por pintar

685

José Atanasio Monroy nació en Ejutla, en 1909, pero recién venido al mundo su familia se trasladó a Autlán. Ahí cursó la educación primaria; luego partió a la Ciudad de México en 1925, y a los dieciséis años de edad obtuvo una beca para estudiar en la Academia de San Carlos. Después, ante el cierre temporal de ésta, ingresaría a la Escuela Libre de Pintura Churubusco.

Fue a los diecisiete años cuando le vino la revelación definitiva para dedicarse a la pintura, ya que participó por primera vez en una exposición en el Palacio de Minería, con un cuadro que sería difundido por el diario El Imparcial, y que terminaría por adquirir un ciudadano francés que cargaría con la obra hasta París.

En su trayectoria profesional prevaleció su preferencia por la pintura académica, que se hacía palpable en su técnica, y en la facilidad con que plasmaba escenas costumbristas mexicanas, paisajes, bodegones y retratos por encargo. Esto a la vez constituyó su mayor fuente de ingresos en su carrera artística.

Dada la importancia del artista, en 1999 nació el Premio de Pintura José Atanasio Monroy, a iniciativa de la Universidad de Guadalajara a través del Centro Universitario de la Costa Sur. El premio, además de reconocer la labor de Monroy, tiene como objetivos impulsar y ser plataforma de noveles creadores, así como fomentar el desarrollo de la pintura en el Occidente del país.

En el año 2000 el premio se dividió en pintores avanzados y pintores en formación. En 2011, con el fin de mantener su importancia y calidad, el premio se reestructura para convertirse en la Primera Bienal de Pintura José Atanasio Monroy, y es en 2012 cuando se consolida este nuevo formato. La primera vez que se organizó el premio se inscribieron 115 participantes contra 727 del año 2014.

En este 2016 en que se lleva a cabo la III Bienal de Pintura José Atanasio Monroy, la convocatoria se abrió el pasado 19 de febrero y estará abierta hasta el 18 de julio.

En la edición pasada los ganadores fueron, en la categoría Artistas Consolidados, primer lugar, Sergio Villaseñor con El equilibrio; segundo lugar, Jacob Flores Carrillo con Silencio perpetuo II, y tercer lugar, Gustavo Carpio García con Desplazamientos.

En la categoría Noveles creadores, el primer lugar fue de César Ramírez Gómez con El conejo no es como lo pintan; el segundo lugar para Carlos Torres Ornelas con Tatto, y tercer lugar de Dulce Ferreira Santiago con 16:02 AM.

A la par del concurso se creó la Pinacoteca José Atanasio Monroy del CUCSur, en 1999, con la adquisición de obra del pintor autlense, además de que se ha ido nutriendo de piezas ganadoras del premio de pintura.

De José Atanasio Monroy se ha dicho que es un pintor perteneciente a una vieja tradición mexicana, la del “Romanticismo folklorista”, a la que alimenta una curiosidad perenne por formas y colores en un país multirracial, y que se ve atraído desde un principio por tipos populares mexicanos, en cuya descripción desarrolla su virtuosismo.

Monroy, alguna vez diría que “empecé a pintar con la absoluta convicción de que yo nací pintor… por algo será, realmente toda mi vida he hecho cuadros”.