Juntos contra la inseguridad

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Durante los últimos cuatro años se ha consolidado el programa “Universidad Segura”, como un esquema integral de prevención, autoprotección y colaboración con autoridades civiles, en pro de la seguridad de alumnos, académicos y patrimonio de la Universidad de Guadalajara. Además, por medio de talleres de sensibilización, el proyecto ya ha llegado a más de 20 mil estudiantes y padres de familia.
El Coordinador de Seguridad Universitaria, Montalberti Serrano Cervantes, explica que ya cuentan con lazos de colaboración con los ayuntamientos, pero el siguiente paso es formalizarlos mediante la firma de convenios de colaboración.
En entrevista con La gaceta, Serrano Cervantes adelantó que este programa será presentado esta semana en Aguascalientes, en la reunión de la región centro occidente de la ANUIES (Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior en México) para buscar recursos federales para que sea implementado el programa en las otras universidades. “Este proyecto ha gustado tanto a otras instituciones que cuando en una anterior presentación en Tepic en base a ello nos nombraron responsables de la zona Centro Occidente del país”.
Explicó que este proyecto se compone de tres ejes principales: Escuela Segura, Entorno Segura y Sendero Seguro. El primero contempla diversas estrategias, como fortalecer reglamentos internos, controles de acceso digitalizados, apoyo con circuito cerrado de televisión, creación de comités técnicos y talleres de sensibilización.
“En cuanto a entorno seguro, hay que mantener el perímetro de las instituciones libre de venta de alcohol, de pandillas, o  factores que inciden en la seguridad. Sendero Seguro, consiste en proteger rutas por donde transitan nuestros jóvenes hacia la escuela. No podemos decir que nuestra responsabilidad es de la puerta de la escuela hacía adentro. También hacia fuera, pues son nuestras familias, nuestros universitarios”.
En los talleres Calmecac fomentan entre estudiantes y papás una cultura de denuncia y autoprotección, con una gama de 14 temas entre los que destacan: cultura de la denuncia, medidas de prevención, trabajo en equipo, prevención en internet, moderación en consumo de alcohol, autoestima, adicciones, sensibilización para padres, violencia intrafamiliar, entre otros.
En estos cursos que se realizan en planteles escolares, participaron durante 2010, un total de mil 867 jóvenes y padres de familia; en 2011, fueron 2 mil 224; en 2012, 10 mil 865, y en lo que va de 2013 ya han concurrido, 5 mil 450. “Estos talleres tienen una dinámica muy ágil, con un músico en vivo y un conferencista ameno”, expone Montalberti Serrano.
Y agrega: “Para los ejes de Entorno Seguro y Sendero Seguro es importante la colaboración del municipio. Hay áreas que inciden en que se genere inseguridad, como alumbrado público, parques y jardines, imagen urbana y seguridad pública. Con ellos nos coordinamos para eliminar puntos de riesgo como parajes oscuros, paradas de camión descuidadas, lotes con maleza, parques en mal estado, además de compartir información con cuerpos policiacos y operativos conjuntos que ya han terminado en detenciones de asaltantes o  exhibicionistas”.
Otra dependencia municipal con la que trabajan de la mano es la de Reglamentos, pues con recorridos conjuntos han logrado clausurar en las inmediaciones de las preparatorias, establecimientos que venden bebidas alcohólicas a menores de edad o locales de billar o futbolitos, que ni licencia de operación tienen.
Abunda en la importancia de institucionalizar este programa en toda la Red: “Que los talleres sean obligatorios. Hasta el momento han sido a petición de directores, y eso está bien, pero lo ideal es que permitan establecerlos periódicamente en las escuelas, en cursos de inducción. Incluso llevarlo como materia en primer semestre, así como se da protección civil y ecología. Debe revalorarse la  necesidad de que la prevención del delito se imparta como materia”.
De acuerdo con Serrano Cervantes, hace falta contar con recursos económicos: “Que se cree una partida presupuestal, una bolsa participable, para que las escuelas tengan de donde tomar recursos mediante un protocolo de seguridad. La idea es que un comité técnico evalúe propuestas de planteles que tengan necesidades y así paulatinamente vayamos cubriendo la insuficiencia en temas de seguridad. Este comité técnico además daría el visto bueno de lo que se compra y que tenga estándares de calidad, para no tener, por ejemplo, cámaras en las que se vean puros bultos”.
Explica que los directores interesados pueden solicitar los talleres de sensibilización para cada plantel contactando a la Coordinación de Seguridad Universitaria que encabeza Serrano Cervantes. “Tanto ha sido el éxito que hasta las escuelas que no son de UdeG, como Cobaejs, o Cetis, nos han solicitado estos talleres”.
Además, para los alumnos o profesores que quieran denunciar incidentes o puntos de delincuencia y riesgo, pueden llenar por escrito los formatos que esta coordinación entrega en direcciones de escuelas, o si lo prefieren, ingresar al perfil de Facebook “Calmecac Prepa Dos”.