Juliana Orea Martínez

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En el estacionamiento, cortometraje de tesis de Juliana Orea Martínez, cineasta egresada del Departamento de Imagen y Sonido (DIS) del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño, fue reconocido con una mención especial y el Premio de la Audiencia en la categoría de Cortometraje ficción en el Nordic Youth Film Festival (NUFF), realizado el pasado mes de junio en Tromsø, Noruega.

El NUFF tiene veintiséis años de historia, y cada año reúne el cine hecho por jóvenes de países nórdicos con los del resto del mundo. En la presente edición participaron treinta filmes y el único que representó a Latinoamérica fue el de Orea Martínez (prefiere que le llamen Juls), quien ha obtenido diversos premios y becas por su trabajo como cineasta. Su corto El peor crimen mereció el premio a Mejor cortometraje de ficción nacional en el Festival Kinoki 2016, y fue financiado por el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes (CECA), institución que también le otorgó la beca proyecta-traslados para poder asistir al festival de Noruega, con lo que cubrió el pago del transporte aéreo mientras que el festival pagó su hospedaje y manutención durante la estancia en el país nórdico.

Háblame sobre tu más reciente producción.
En el estacionamiento es un cortometraje de ficción, el género es drama, la familia y las relaciones humanas son el tema central. La historia trata sobre la relación que hay entre dos hijos y su papá, la cual es un tanto complicada, pero al final se pueden dar cuenta que se quieren.

Cuéntame más sobre la historia.
Los protagonistas son dos hijos, una adolecente de trece años y un niño de ocho. Sus padres enfrentan un proceso de divorcio. Justamente la historia inicia cuando van a pasar un fin de semana con el papá. Todo sucede dentro de un estacionamiento, el padre los deja esperando por horas, por lo que la hija mayor se molesta y decide dejarlo fuera del carro.

¿Cómo surge la idea del corto?
Toda la historia son anécdotas familiares, todos los personajes son inspirados en la personalidad de parientes muy cercanos a mí y es un guión que coescribí con un compañero, llamado Pitter Solís. Él me ayudó a ver el texto desde otra perspectiva y tratar de aterrizarlo a la historia que queríamos logar.

¿Buscas romper paradigmas sobre la familia tradicional?
Queremos encontrar el lado humano y complejo de las relaciones familiares, buscamos explorar que tan complicada puede ser la relación de un padre con su hija. Lis, el personaje central, tiene mucho enojo a su padre, pero a la vez tiene mucho cariño por él; por otra parte, Gabriel es un poco caótico y muy impuntual, y en el corto te das cuenta que no lo hace por mala onda, simplemente él es así, y puedes ver que realmente quiere a sus hijos, sólo que tiene una personalidad un tanto desorganizada.

¿Cuál fue tu impresión al ver el corto proyectado en un país tan lejano?
Fue muy emocionante poder mostrar el corto en otro país, frente una audiencia con una cultura totalmente distinta a la nuestra, es decir ver el corto con subtítulos en inglés y hablado en español, ante noruegos. Que fuera bien recibido fue muy bonito y más porque al final la audiencia nos eligió como mejor corto. Lo más importante para mí fue ver cómo una historia que puede resultar muy tapatía o mexicana puede ser también universal, y provoca emociones en personas de cualquier parte del mundo.

¿Qué sigue para este proyecto?
“Festivalear” es un proceso muy cansado, quieres buscar donde se exhiba el corto, pero tú lo envías y te responden que fue seleccionado meses después, nosotros comenzamos a buscar plataformas para mostrarlo en febrero y comenzamos a ser llamados en junio. Primero por el California Women’s Film Festival, después viene el NUFF y un par de festivales en Brasil y otro más en Uruguay.