Ideas de futuros ingenieros

106

Un separador de residuos, la rehabilitación de un motor didáctico de combustión rotativo y una llenadora isobárica para microcervecería, fueron tres de los seis prototipos expuestos durante la XXV Expodime, organizada por el Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI) del 7 al 11 de noviembre. Además de éstos, se presentaron en conferencias y carteles más de 50 proyectos, como un secador rotatorio para polímeros, un biodigestor, y una maquinaria moldeadora de ladrillos, entre otros.

Los productos son trabajos que surgen en una de las materias que imparten en el CUCEI, y se convierten en avances y desarrollos tanto didácticos como en aparatos industriales, procesos o productos. En esta ocasión participaron alrededor de 300 estudiantes, sobre todo de la licenciatura de Ingeniería Mecánica Eléctrica.

La llenadora isobárica para microcervecería surgió por el crecimiento de cervezas artesanales en México, y es que para obtener una máquina de este tipo se requiere importarla de Alemania o Estados Unidos, con un costo de 7 mil 500 dólares, más transportación. Los jóvenes pretenden comercializarla en 8 mil dólares, ya que tiene mayor rendimiento, con dos válvulas llenadoras y una taponadora.

A Abraham Delgado y Francisco Álvarez, de décimo semestre, les llevó tres meses de trabajo crear el prototipo. El resultado es que puede llenar cuatro envases por minuto con cualquier líquido carbonatado (agua mineral, refresco y cerveza); para esto emplea un control electroneumático y otro eléctrico, y funciona desplazando el aire de la botella de gas, igualando la presión del tanque y el agua, así la válvula empieza el llenado por gravedad.

Otro prototipo fue el separador de residuos, creado por Irving Lozano, de décimo semestre, y Édgar Morales, estudiante de noveno semestre de la licenciatura de Comunicaciones y Electrónica.

En un recorrido por el CUCEI observaron que al interior de los contenedores de basura, a pesar de tener colores e indicar los materiales, los residuos están mezclados, y muchas veces llenos. Por lo que crearon una máquina con la que clasifican residuos inorgánicos: plástico, vidrio y aluminio. La persona coloca su desecho en una cámara principal y de manera interna los separan con sensores, algunos de los cuales monitorean el nivel de cada contenedor. Con nuevas adecuaciones buscarán que personal de intendencia encienda y apague el sistema de forma remota y por medio de alertas sepan que los botes están llenos.

Expodime
Los objetivo del evento, que surgió en 1996 —época en la que se realizaba dos veces al año y que a partir de 2009 se convirtió en anual— son mostrar las capacidades y habilidades de los estudiantes para mejorar o crear tecnología, lograr un vínculo con el sector productivo, solucionar sus requerimientos y aumentar la eficiencia terminal escolar, enfatizó el director del Comité de la exposición y académico del CUCEI, Fortino Sandoval Gutiérrez.

Durante el foro, el coordinador de la carrera de Ingeniería Mecánica Eléctrica, Sergio Corona Cárdenas, destacó que los jóvenes participen en estos esfuerzos, ya que adquieren habilidades fuera del aula, aplican sus conocimientos y hay la posibilidad de que la industria se interese por sus proyectos.

Agregó que México produce 3.6 millones de vehículos al año, y para el 2020 producirá anualmente 5 millones de vehículos, por lo que hay una “gran demanda de ingenieros”, los cuales deben estar comprometidos, ser innovadores, trabajar en equipo y dominar, por lo menos, el idioma inglés.

El secretario de la División de Ingenierías del CUCEI, Sergio Limones Pimentel, comentó cómo algunos proyectos mostrados en ediciones pasadas de Expodime, han recibido apoyo de empresas, no sólo con financiamiento, sino en la contratación de sus desarrolladores.