III

    1148

    A manera de episodios musicales, Crystal Castles efectúa la entrega de cada uno de sus álbumes, producciones en las que el sonido ácido y la electrónica más potente son protagonistas. En este material, Alice Glass y Ethan Kath penetran en territorios explosivos y sombríos, pero que, en una especie de catarsis, consiguen un trance de misteriosa quietud. Un disco que confirma el atrevimiento de esta pareja y su capacidad para transformarse.          

    Artículo anteriorVivian Abenshushan
    Artículo siguienteGrandes ideas