Hacia una estrategia compartida en la preparatoria

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Los cambios en educación dependen de lo que los profesores hacen y piensan, algo tan simple y tan complejo a la vez.

Fullan, M. “La escuela que aprende”.

En el pensamiento del pedagogo Michael Fullan se sintetizan ocho lecciones básicas, las cuales constituyen los principios de una nueva perspectiva para construir el cambio que, sin duda, nos pueden ayudar como académicos del Sistema de Educación Media Superior a repensar lo que hacemos en la preparatoria que laboramos. Esto, teniendo claro que “sin resistencia no hay cambio”.

  1. No se puede mandar lo que se tiene que hacer. Aunque es posible establecer objetivos, orientaciones o pautas de comportamiento, sólo se produce algún tipo de innovación cuando los profesores utilizan lo que establecido para modificar su práctica.
  2. El cambio es un viaje, no un anteproyecto. El cambio supone un avance hacia aquello parcialmente desconocido e implica incertidumbre, ansiedad y necesidad de aprender continuamente.
  3. Los problemas son nuestros amigos. Son inevitables y sólo a través de ellos es posible encontrar nuevas soluciones. El conflicto es necesario en cualquier esfuerzo de cambio.
  4. La visión y la planificación estratégica aparecen más tarde. La precisión detallada implica el riesgo de no acertar.
  5. Individualismo y colectivismo deben tener la misma importancia. El trabajo en equipo y la colaboración son necesarios, tanto como la iniciativa individual.
  6. Ni centralización ni descentralización funcionan de manera independiente. La centralización tiende a la burocratización, el control y la uniformidad. La descentralización apunta hacia el localismo, la limitación en el tiempo y la desorganización. El centro y las unidades periféricas se necesitan unos a otras y deben mantener una continua negociación.
  7. La conexión con el entorno más amplio es crítica. Las escuelas y los profesores deben aprender de su entorno y utilizar los recursos disponibles.
  8. Todo profesor es un agente de cambio. Los responsables de la innovación no son solamente los equipos directivos, sino todos los profesores han de incorporarse a los procesos de cambio.

Parece clara la necesidad de superar alternativas excluyentes, ya que existe suficiente evidencia de que los cambios exitosos son aquellos en los que logran conectarse los apoyos de “arriba” con las iniciativas de “abajo”. También es imprescindible reconocer que cualquier estrategia de cambio ha de ser siempre un proceso compartido, puesto que la tradicional división del trabajo fundamentada en “unos piensan” y “otros ejecutan” no lleva a ninguna parte.

Ahora bien, ¿qué ha de ser compartido en el proceso de cambio?

Es fundamental considerar que, en tanto todos los actores involucrados en el cambio son propietarios y portadores del mismo, éste hay que entenderlo como un trabajo de todas las partes y que, como es lógico, habrá aportes diferenciados y el establecimiento de un contrato común.