Espera IAM la primera tormenta

51

Con una inversión de 100 mil pesos, obtenidos del Fondo para la modernización de la educación superior (Fomes), el Instituto de Astronomía y Meteorología (IAM) cuenta con un laboratorio móvil para la detección de tormentas, informó el director de esa dependencia, íngel Meulenert.
Lo único que falta es que llegue la primera tormenta para probar el equipo instalado en una camioneta convertida en laboratorio, pues la transformación y equipamiento del vehículo tomó cerca de seis meses para ser concluida, todavía tiempo antes de la temporada de lluvias.
El Laboratorio meteorológico móvil, nombre del vehículo, está equipado con un detector de tormentas y contador de rayos, así como una estación meteorológica automática.
“Posee un detector de tormentas y cuenta los rayos producidos en un área de 400 kilómetros de diámetro. Aparte de eso, lleva una estación meteorológica automática que registra en forma continua la temperatura, humedad, dirección y fuerza del viento, lluvia que está cayendo y presión barométrica.
“El meteorólogo que va a estar en la camioneta recibirá toda esa información y la transmitirá directamente al personal del instituto. Hay una radio base en el instituto y una radio móvil en la camioneta. De esa forma analizaremos la posibilidad de que en alguna zona del área metropolitana, surja una situación peligrosa, a fin de prevenirla. Además, el vehículo tiene comunicación con la frecuencia de Protección civil”.
Meulenert comentó que la modificación de la camioneta fue un trabajo arduo, pues debieron adquirir primero una cabina para instalarla en la parte trasera del vehículo, y luego consiguieron el equipo para dar forma al laboratorio.
El proceso inició en octubre, cuando el temporal de lluvias daba sus últimas sorpresas, y concluyó hasta hace un mes.
“No lo hemos podido probar, pero estamos esperando la primera tormenta a fin de ver cómo funciona.
“Que yo sepa, no hay otro laboratorio como este en el país. Lo que sale en las películas, como Tornado, en la vida real existe en Estados Unidos. Ahí hacen mediciones cuando hay huracanes y la información es comunicada en el momento. Así que esto no lo inventamos nosotros, sino que retomamos experiencias de otros lugares y las adaptamos a nuestras necesidades y posibilidades. Quisiéramos haber podido más, pero hasta ahora es lo que tenemos”.
Con la llegada de una nueva compañía de internet móvil, es posible que a futuro añadan esta herramienta al laboratorio. “Es un sistema que permite recibir internet en cualquier punto de la ciudad, a través de un módem inalámbrico. Eso sería un paso más porque contaríamos con internet y podríamos enviar los datos de inmediato desde el lugar donde estamos o subirlos a la página electrónica. Ello sería a futuro, con el apoyo de la Universidad”.