El efecto Bowie

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    La noticia del retorno de David Bowie a los estudios de grabación, generó una imparable ola de comentarios -en su mayoría de beneplácito- en los sitios dedicados a la música y en las principales redes sociales. “Where are we now?”, el primer sencillo del próximo álbum del camaleón, es una muestra de que las cosas toman forma para un nuevo episodio en la trayectoria de este músico, que ha sabido entender el contexto en que actualmente se encuentra la industria, y la prueba más clara es la expectativa  acumulada en torno a The next day, un álbum de título simbólico, que saldrá a la luz antes de la primera quincena de marzo.       
    Reality fue el último disco de David Bowie antes de alejarse una larga temporada, un periodo de una década, en que el culto a este artista no ha disminuido, y que además permite ver un horizonte prometedor con el adelanto de esta canción, en la que se aprecia a un Bowie concentrado en lo que sucede a su alrededor. “Where are we now?” es un tema que habla sobre el transcurso del tiempo y el evidente hastío que produce, pero también descubre la visión de un músico que lucha por no depender de un mito y que no sólo intenta hacer honor a esa reinvención musical a la que nos tiene acostumbrados.
    Para acompañar a esta nueva canción, otorgarle una imagen acorde a la temática y el momento, David Bowie recurrió al director Tony Oursler, considerado uno de los artistas contemporáneos más destacados, y quien logró imprimir un sello que rompe con los criterios de producción actual de videos. Tony Ourlser evita lo sofisticado y nos sitúa en un espacio con miradas hacia un lado íntimo, además de colocarnos dentro de un juego de incontrolable cotidianidad.
    David Bowie está de regreso. Estos años fuera de los escenarios le han servido para mantener una perspectiva clara del rumbo que desea seguir. Quizás hacer un recuento de lo ocurrido, y que ahora tiene como futuro inmediato un nuevo reto que se llama The next day.