El arte de la autoestima

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    Aunque ya existía bibliografía al respecto, un estudio reciente hecho en el Centro Universitario de los Lagos (CULagos) ha confirmado que las personas que tienen algún tipo de educación artística poseen una mayor autoestima, y con ello consecuentemente se vuelven menos vulnerables a ser partícipes de actos de violencia, como el suicidio o el bullying.

    Esto fue el resultado de la investigación que realizó Jorge Hernández Contreras, coordinador de Planeación de dicho centro, publicada a finales del año pasado en el International Journal of Multidisciplinary Thought.

    El estudio, hecho a iniciativa y coparticipación de Claudia Elías Mata, Ricardo Elías Mata y Ana Lilia Cruz López, alumnos de CULagos, se aplicó a 90 niños de primaria (de instituciones públicas y con las mismas circunstancias escolares de Lagos de Moreno), de entre 7 y 12 años de edad, 47 de los cuales no tomaban clases artísticas y 43 sí, pero de forma extracurricular, incentivados por sus padres, y que abarcaban actividades como pintura, música, dibujo y ballet.

    De acuerdo al estudio, los niños con formación artística en el 48 por ciento de los casos obtuvieron un puntaje de autoestima entre 60 y 100, diez puntos porcentuales por encima de los que no, de los cuales alrededor de un 37 por ciento logra el también llamado autoconcepto solamente en niveles promedio, de 54 a 60 puntos.

    Hernández Contreras refirió que por la vinculación que tienen la educación artística y la mayor autoestima, es posible apreciar que quienes no están en esas circunstancias resultan más propensos, por su carácter, a ser víctimas de bullying, o a caer en conductas destructivas, como la depresión y el factible suicidio, el cual, recordó, tiene altos índices en el país, con Jalisco entre los principales estados.

    Según datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística de 2010, en México existían 2 millones de niños y adolescentes con depresión. De acuerdo al Consejo Nacional de Población, en los últimos 20 años se ha duplicado el número de suicidios en el país entre niños y jóvenes, al pasar de una tasa de 1.4 a 3.7 por cada 100 mil habitantes.

    El universitario señaló que aunque su investigación no tuvo el enfoque del desempeño escolar, gracias a los estudios que existen al respecto se conoce que los resultados de la educación artística son integrales, pues no sólo afectan de manera positiva la parte intelectual a través de la estimulación de la creatividad, sino también lo conductual, ya que proporciona una mayor disciplina en las diversas actividades y disminuye la ansiedad, lo que podría traducirse en menos posibilidades de fracaso académico.

    Puesto que el estudio toma como referencia las clases artísticas que los niños toman fuera del ámbito escolar, Hernández Contreras lamenta que en la educación básica sea priorizada la enseñanza del conocimiento lógico y matemático, dejando de lado los aspectos de la sensibilidad y la emotividad, aun cuando el propio cerebro humano posee ambas facetas, las que deben ser desarrolladas.

    Advirtió que es necesario fomentar que la población tenga un mayor acceso a estas actividades, y apuntó que en CULagos son consideradas como parte importante de la formación profesional de sus alumnos, ya que están consideradas dentro del plan de estudios, aunque no sean carreras artísticas. Igual que existen otras abiertas, tanto para estudiantes como para las personas de la región, las que ofrecen a lo largo del año.

    Sin precisar fecha, pretenden dar continuidad al estudio en el futuro en CULagos, pero esta vez centrado específicamente en diferenciar la eficiencia escolar de los niños que toman clases artísticas, y verificar si existe una mejoría considerable contra los que no, o si la hay a partir de que inician con este tipo de actividades.

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