El Monte de Piedad espera recibir a 300 mil jaliscienses

439

Como cada año, durante los primeros días de enero aumenta la afluencia a las diferentes sucursales del Nacional Monte de Piedad en la zona metropolitana de Guadalajara. El motivo: obtener recursos con qué hacer frente a los gastos en el pago de predial, luz, agua, teléfono y gas, entre otros. Tan solo en la sucursal 20 la asistencia de pignorantes por día es de cerca de 300, afirmó su gerente, Ignacio Romero González.
Aseveró que entre enero y febrero la cantidad de personas que acuden al Monte de Piedad a empeñar cosas de valor aumenta hasta en un cincuenta por ciento.
Los objetos más empeñados son: joyas, discos compactos, aparatos electrodomésticos, autos, camiones y hasta casas y departamentos.
La sucursal 20 no es la que recibe más personas en la zona metropolitana de Guadalajara. En total hay cinco (dos en Guadalajara, una en Zapopan y dos en Tlaquepaque). La que tiene mayor afluencia, a decir de Romero González, es la 18, ubicada en Doctor R. Michel 19, sector Reforma.
De acuerdo con el vocero oficial del Nacional Monte de Piedad, Gustavo Méndez Tapia, Jalisco ocupa el tercer lugar por el número de operaciones que realiza la institución. El primero lo tiene el Distrito Federal, seguido por Veracruz.
Desde la última semana de diciembre de 2003, hasta la tercera de enero de 2004, el Nacional Monte de Piedad prestó alrededor de 150 millones de pesos y recibió una afluencia de más de 150 mil personas en Jalisco.
Para este año, en el mismo lapso de tiempo, los planes consisten en prestar alrededor de 200 millones de pesos y recibir a cerca de 300 mil usuarios en todo el estado.
El Monte de Piedad cuenta con siete sucursales en Jalisco: las cinco mencionadas, más una en Puerto Vallarta y otra en San Juan de los Lagos.

Procedimiento

Para empeñar algo en el Nacional Monte de Piedad, los interesados solo tienen que llevar una prenda a cualquiera de sus sucursales, como aval del préstamo, así como una identificación oficial vigente.
En menos de cincuenta segundos un perito valuador, cuando es una joya, determinará qué puede prestar la institución. Si el pignorante está de acuerdo, en ese momento concluye la operación.
En el empeño de alhajas y relojes, el dueño tiene hasta17 meses para desempeñar la prenda. Cuando son artículos varios, como línea blanca y electrónica, hasta cinco meses.
“Los peritos valuadores argumentan que si un refrigerador deja de funcionar por más tiempo, puede sufrir algún deterioro en sus partes”.
El Monte de Piedad presta al 50 por ciento sobre el valor real de un objeto. “No se puede ofrecer más, porque entonces no sería una operación de empeño, sino de compraventa”.
La tasa de interés que la institución cobra a los pignorantes es del dos por ciento mensual sobre el valor de la prenda. En los estados fronterizos hay casas de empeño que cobran intereses más elevados y en dólares.

Una opción para los pobres

Para el investigador del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), Carlos Curiel, el Nacional Monte de Piedad es una solución que conlleva pocos requisitos para quienes poseen escasos recursos o carecen de tiempo para cumplir con los trámites requeridos por un banco y necesitan un préstamo para realizar un gasto fuerte.
“El Monte de Piedad garantiza el pago de la deuda. En el peor de los casos puede ocurrir que el pignorante pierda su prenda si no tiene para pagar.
“Cuando alguien saca una cantidad en efectivo, vía tarjeta de crédito, la deuda aumentará si carece de los recursos para su liquidación, además de que el moroso puede ingresar a una lista negra del buró de crédito, situación que le cerrará puertas en el sistema de crédito”.
Los intereses que cobra el Monte de Piedad resultan baratos, “en comparación con aquello que pagamos por tomar dinero de un cajero automático”.

Artículo anteriorNiños jornaleros del Felipe íngeles
Artículo siguienteHéctor Rangel Villalobos