Discuten el papel de las universidades en el siglo XXI

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En pleno siglo XXI, en un mundo dominado por el crecimiento de las tecnologías, pero en el que no se ha abatido la desigualdad social, ¿cuál es el papel de las universidades como instituciones que persisten desde la Edad Media?

Sobre esta cuestión disertaron el exrector General de la Universidad de Guadalajara (UdeG), José Trinidad Padilla López y el investigador de la Universidad de Oviedo, José Antonio Méndez Sanz, en la mesa “Papel de la universidad ante la sociedad actual”, en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).

Recordaron que las universidades nacieron en la Edad Media y que desde entonces han permanecido, incluso algunos de sus rituales persisten. Y que, incluso, hay quienes se han cuestionado que las universidades están en crisis como modelo de institución.

Padilla López afirmó que la actual sociedad tiene como característica que los cambios culturales, económicos y políticos ocurren en tiempos cada vez más cortos y con velocidad vertiginosa, y que trastocan la vida cotidiana del ciudadano moderno.

Esta sociedad, añadió, está cada vez más inmersa en las tecnologías de la información y la comunicación, además de que han surgido nuevos modelos de integración familiar, una mayor presencia de la mujer en la vida laboral y el surgimiento de nuevos valores y avances en campos como la medicina; pero con una paradoja: un mundo más pequeño, mejor comunicado, pero más excluyente y desigual.

“Si bien es cierto que han aumentado las dudas acerca de las capacidades y pertinencia de las universidades para adaptarse a los nuevos e inciertos contextos sociales, y su incapacidad para continuar liderando un sistema de investigación que se expande a toda la sociedad, considero que la universidad es, y puede seguir siendo, una institución esencial tanto para la creación, como para la transmisión del conocimiento como bien público, y para la formación de recursos humanos de calidad”, declaró Padilla López.

Méndez Sanz dijo que, actualmente, la universidad alcanza una nueva dimensión que se aleja de la estructura que le da origen y se perpetúa en la modernidad. Nace en un momento de despegue de la modernidad, es una institución medieval pero surge en la ciudad, es un organismo político moderno.

Las universidades han ido evolucionando de sus labores sustantivas como docencia, investigación y difusión cultural, a estar estrechamente ligadas con el entorno y el desarrollo democrático, y cuyos contenidos deben tener pertinencia en la vida cotidiana.

Ambos ponentes concluyeron que las universidades han desempeñado un papel clave en la construcción de la modernidad, son uno de los principales motores de la ciencia  y la investigación, productoras de conocimiento, promotoras del cambio  y la innovación, y ejes científicos del desarrollo cultural de cada país.