Cierran heridas con escombro y cemento

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Durante un recorrido por la zona de Nextipac, en la que hace un año se abrió una zanja que alcanzó 2.5 kilómetros de longitud y hasta 15 metros de profundidad, Gaceta Universitaria constató que la grieta fue tapada casi en su totalidad con escombro, basura, cemento, tierra y hasta animales muertos. Una parte de la misma la utilizaron para la siembra de maíz.
Esta labor fue realizada a partir de hace dos meses por los vecinos del lugar, sin permiso de las autoridades, para lo cual han gastado cerca de 15 mil pesos de su bolsillo, pues se quejan de la falta de apoyo de parte del ayuntamiento, que solo se ha limitado a proporcionarles despensas “que no cuestan ni 50 pesos, pero traen muchas palomitas y pasas” y una renta de 500 pesos mensuales.
“La mayoría de quienes realizan los rellenos lo hacen dentro de su predio. Aunque les informamos que esto será contraproducente, ellos lo siguieron haciendo, argumentando que nosotros no teníamos porqué invadirles su propiedad”, aseguró el coordinador operativo de Protección civil.
En contraparte a estas declaraciones, el presidente municipal Arturo Zamora, hace unos meses, dio luz verde para que esas acciones se llevaran a cabo e incluso instó a que “todo aquel que quiera tirar escombro, lo haga: ahí tienen mucho espacio” (Público, 2 de marzo de 2005).
El académico de la UdeG consideró que tapar la grieta da a los pobladores una sensación de que el problema está solucionado, lo que es falso.
“Encontramos que en ciertas secciones de la grieta hay agua. Esos rellenos pueden generar que el líquido busque otras salidas y por ende abrir otra grieta tangencial. Pudieron hacerlo, pero con un material parecido al del subsuelo, para no modificar las condiciones del mismo”.
Rellenar con cemento es peor, pues ese material cambia las condiciones de permeabilidad del suelo, y por lo tanto los bordes se erosionarán y aumentará la fisura.
Añadió que en diversas reuniones pidieron a las personas evitar esta práctica, pero no tuvieron éxito, ya que los vecinos en Nextipac están desesperados ante la lentitud con la que es resuelto su problema.

No pueden vivir ahí
El coordinador operativo de Protección civil Zapopan, Salvador Famoso Vázquez, advirtió que ninguna de las casas del lugar puede seguir habitada, por el riesgo en el que prevalecen, sobre todo ante el próximo temporal de lluvias.
Aseveró que la intención del ayuntamiento es que los habitantes dejen sus casas, para que los reubiquen en otro lugar. Esto no significa que los despojarán de sus propiedades, ya que estas pueden ser utilizadas con fines agrícolas, siempre y cuando estén fuera del polígono de resguardo de 100 metros alrededor del nacimiento de la grieta.
“No les vamos a quitar sus propiedades. Ellos pueden visitarlas en el momento que quieran, pero no vivir ahí. Eso lo estamos dejando en claro”.
El funcionario municipal informó que el área resguardada podría crecer en caso de que surgieran nuevas fisuras, lo que aumentaría la cantidad de terreno asegurado y por ende el número de familias afectadas. Eso ya fue dicho a los vecinos en las juntas informativas que las autoridades realizan de manera constante.
Hasta ahora solo 12 familias se muestran dispuestas a abandonar sus casas, siete emigraron a otro lugar y otras 12 están en proceso de llegar a “un buen acuerdo” con el ayuntamiento para solucionar su reubicación.
“Sabemos que es difícil que una persona se quiera deshacer de un lugar al que ya está acostumbrada a vivir, pero vamos a seguir negociando con ellos para hacerles ver el riesgo que corren”.

Sin miedo a nada
A pesar del inminente peligro en que se encuentran y de la posibilidad de que aparezcan nuevas fisuras, como la que se “tragó” a un bombero el 29 de junio de 2004, los habitantes de Nextipac no tienen miedo, pues aseguran que “ya no pasará nada, si Dios quiere”.
Los pobladores culpan al desbordamiento del río cercano el reblandecimiento de la tierra y su posterior abertura a lo largo de 2.5 kilómetros, pues dicen que estaba sucio y las autoridades no le dieron mantenimiento.
“Yo tengo más de tres años viviendo aquí y hemos pasado tormentas y nunca se había inundado. El problema es que nos desviaron el agua del río, lo taponearon unos vecinos de abajo y se vino para acá”.

Podrían surgir nuevas grietas
El geólogo de la Universidad de Guadalajara, Luis Valdivia Ornelas, afirma que el fenómeno fue producto de un sistema de cavernas o “galerías” que pasan por debajo del suelo. El agua de la tormenta que cayó ese día solo fue el detonante.
Con base en estudios realizados en la zona después de que ocurriera el evento, Valdivia Ornelas opina que esta grieta tiene como origen la extracción de agua.
Desde el siglo pasado el valle de Tesistán experimenta el surgimiento de grietas en donde está ubicada la base aérea, Santa Lucía, Venta del astillero, Tuzanía y Valle real, todas cercanas al lugar de los hechos.
“Es una zona de alto riesgo. Existe la probabilidad de que esto vuelva a suceder, pues hasta ahora hay cuatro grietas que han aparecido en la zona desde 1984”.
Tanto el especialista como el funcionario de Protección civil afirman que este suceso podría repetirse en el próximo temporal de lluvias, por lo que es necesario que las casas estén deshabitadas para evitar contingencias.
La posible afectación, subraya Valdivia Ornelas, “depende de la intensidad de las precipitaciones pluviales. Si llegan al grado de las del año anterior e inundan la zona, es probable que la grieta crezca, tanto a lo largo como a lo ancho”.
Incluso, en la temporada de estiaje, la fisura creció a lo ancho, por la erosión y la pérdida de humedad, pues los bordes de la grieta son menos resistentes y se desprenden con facilidad.
Famoso Vázquez señaló que el ayuntamiento zapopano ya avisó de los posibles riesgos a los pobladores, y puso a su disposición albergues en los cuales pueden permanecer dos o tres meses o el tiempo que duren las lluvias.