Charlas con expertos

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El escritor estadounidense John Bailey, Jorge Alonso Sánchez, investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) y la traductora Selma Ancira participaron la semana pasada en distintos eventos en la Universidad de Guadalajara.

Crimen e impunidad. Las trampas de la seguridad en México es el título del libro que presentó Bailey en las instalaciones del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), campus Belenes. Para él, uno de los mayores problemas por los que atraviesa México es la falta de certeza que los ciudadanos tienen en el cumplimiento de la ley por parte de las autoridades y la confianza que los mismos tienen con sus compatriotas.

“Cuando uno pregunta, si usted piensa que sus conciudadanos cumplen la ley o no, las respuestas suelen ser negativas. En este sentido, México se encuentra a la par de Guatemala y es un tema que no se debe hacer a un lado”.
 


En su libro, el académico de la Universidad de Georgetown analiza la política del crimen en México, y brinda una serie de posibles soluciones en las que ejemplifica a la problemática del país, como un árbol, al que en la superficie se logra ver una realidad que por las raíces es diferente: “Hasta que el Estado penetre, vea las raíces y comience a cortar, veremos los cambios en materia de seguridad. Los cambios serán palpables, pero si se sigue viendo por encima, jamás habrá una solución.

“La sociedad civil tiene un papel importante. Si no tenemos una sociedad comprometida con la construcción de la legalidad, es muy difícil que haya una construcción real”, agregó. A su vez, el académico resaltó la importancia de crear una política y una estrategia que ponga en el camino a la desigualdad, como tema vertebral en la problemática del país.

En otro escenario, el Paraninfo Enrique Díaz de León, Jorge Alonso Sánchez, al dictar la Cátedra “Dr. Manuel Rodríguez Lapuente. Política y democracia en México”, que organiza el Sindicato de Trabajadores Académicos de la UdeG, dijo: “Abramos los ojos y participemos en los movimientos de nuestro tiempo para que seamos sujetos de una necesaria transformación”, y agregó que tal vez ahora las urnas ya no sirvan para que la ciudadanía exprese su descontento. La clase política está pasmada, no sabe qué hacer, es culpable, está coludida.
 


En su conferencia destacó que hay movimientos emancipadores que quieren construir una sociedad diversa y resaltó que la inmensa mayoría de los movimientos sociales nuevos carecen de líderes, son horizontales y quieren expresarse de otra manera. Si quisieran oponerse al poder con armas, el ejército o la policía los aplastarían. Hay grupos anarquistas que creen que si realizan una acción incendiaria, el pueblo se va a sumar, y si roban una tienda Oxxo ya están expoliando a la clase poderosa, pero son fácilmente infiltrados, y lo único que ocasionan es revertir la represión contra la parte pacífica.

Por otra parte, en el marco de la Cátedra Hugo Gutiérrez Vega de la Universidad de Guadalajara, la traductora Selma Ancira presentó su trabajo de investigación sobre el escritor ruso Lev Tolstói, a partir de material audiovisual: una reproducción de un vals que Tolstói compuso a los 20 años; una grabación con su voz, donde narra el cuento “El lobo”, escrito para sus nietos y que fue registrado gracias a un fonógrafo que le regaló Thomas Alva Edison, y un documental que muestra la vida cotidiana con su familia y grabaciones mudas que presentan los últimos días del escritor y los eventos tras su fallecimiento.