Avatar en el tercer mundo

    477

    Me gustaría, de ser posible, que las personas responsables de escribir artículos en La gaceta, pudieran dejar una dirección electrónica al final de su artículo, para poder contactarlos o darles nuestro punto de vista de lo que escriben.
    Muchas veces estos artículos son muy buenos, pero algunos contienen errores o puntos de vista erróneos acerca del tema que tratan, y me gustaría que nosotros los lectores pudiéramos tener la facilidad de expresar al autor nuestro punto de vista. Ojalá y quisieran tomar esto en cuenta, pues habría una mayor riqueza y flujo de conocimiento e ideas.
    Por ejemplo, en el artículo sobre Avatar, me gustaría hacer algunas observaciones. Es indudable que hay buenos actores y muchos efectos especiales buenos. Sin embargo, veamos el tema.
    Unos pobladores amantes de la naturaleza e ignorantes de su valor y de cómo explotar sus riquezas naturales, viven tranquilos en cierto planeta (tercer mundo). El Imperio (Estados Unidos y asociados) descubre un material valioso en el mismo (oro, plata, diamantes, petróleo, madera) y decide utilizar algún método conocido para apoderarse de estas riquezas: convencimiento de sus gobernantes (corrupción), establecer nuevas leyes (privatización), buscar traidores a su país (golpe de Estado), desalojar a los habitantes (modernización) o aniquilar a la población (por su vínculo con el terrorismo).
    Como siempre mandan a un espía para que vea las costumbres (puntos débiles) de la población, éste resulta ser el mesías que salva a los indígenas de su destrucción, usando resorteras, flechas, palos y piedras: ¡wow!
    Este es un sueño gringo de poder algún día hacer lo contrario de lo que realizaron sus ancestros: aniquilar a un millón 500 mil pobladores indígenas de su país, violencia que ejercen en otros países.
    Esta película es racista, imperialista, cínica, ofensiva (al tercer mundo y a nuestro país) e inmoral.